Policiales
Jueves 30 de Abril de 2015

Un menor denunció que dos policías lo golpearon por defender una camiseta de Roberval

Un joven de 17 años cayó preso por error y vivió cinco horas desesperantes. Contó que un agente y el calabocero de la seccional 23ª le dieron una paliza por pedirles que le guarden la remera porque temía que se la quitaran: “¿Acaso nos crees chorros?”, le habrían dicho. 

El hecho que relatamos a continuación ocurrió el martes 28 de abril, por la noche, cerca de las 22 cuando, un joven de 17 años, salió corriendo de su casa en el barrio Costanera III porque llegaba tarde al partido de fútbol en cancha del barrio Los Alerces. A cuatro cuadras de su casa, una situación obligó a que detuviera su marcha.
Un patrullero (con un hombre y una mujer policía) perseguía a dos jóvenes en la zona. Al llegar a donde estaba el adolescente intentaron aprehenderlo pero advirtieron que no se trataba de ninguno de los menores que buscaban y lo dejaron ir. Tres cuadras más adelante, volvió a cruzarse con el mismo patrullero pero esta vez no tuvo suerte. Los uniformados lo subieron y lo llevaron a la sede de seccional 23ª.  En el camino, otro menor detenido le habría confesado a los policías que "él no era al segundo que estaban buscando" pero según relató la víctima: "La mujer policía lo apuntó y le dijo: vos no nos vas a venir a decir a nosotros lo que tenemos que hacer". 
“Yo llevaba el equipo (de fútbol) puesto porque estaba listo para jugar. Entre mis cosas, la camiseta de Roberval que una amiga (del jugador) me regaló. Le pedí a los efectivos que antes de que me metieran al calabozo, que me guardaran en otro lado las cosas pero entendieron mal”, contó el menor a sanjuan8.com. “Te crees que somos chorros, yo no valgo una camiseta”, le habría dicho el agente que le tomaba los datos, quien, según denunció, le propinó dos piñas en el tórax. El otro policía se puso atrás para que el menor no cayera al piso mientras el agente le pegaba y luego, lanzó otros golpes por la espalda tirándolo contra unos bancos. El menor aduce que los golpes le provocaron la pérdida de piezas dentarias y otros politraumatismos.
Por otra parte, Carmen Cabaña, la madre del menor dijo que “a ella nadie le avisó que su hijo había quedado detenido. Se enteró porque su otro hijo había llegado a la casa tras el partido preguntando por su hermano. Por dichos de vecinos concluyeron que estaba en la Comisaría. Intentó radicar la denuncia en Seguridad Personal y tras la insistencia del fiscal de Menores, la asentó. El lunes tiene cita en la Secretaría de Control y Gestión para presentar pruebas y para que el menor reconozca a los uniformados que le propinaron la paliza.
 

Comentarios