San Juan
Miércoles 03 de Febrero de 2016

Un médico sanjuanino formó parte de un equipo que realizó una cirugía inédita que le salvó la vida a un bebé

Se trata del pediatra Nicolás Morcillo, quien formó parte de un equipo que operó a un bebé, que aún estaba en el vientre de su madre. Hoy nació Victorio con casi tres kilos de peso y aseguran que, si bien aún resta hacer otras operaciones, tiene buen pronóstico. 

Un joven médico sanjuanino formó parte del equipo que le salvó la vida a un bebé que fue operado dentro de la panza de su mamá y hoy nació en el hospital Garrahan. Se trata de Nicolás Morcillo quien reconoció que se siente agradecido con la vida por poder trabajar todos los días ayudando a salvar la vida de los niños que llegan al hospital pediátrico más importante del país. 
Morcillo y un grupo de profesionales del Garrahan tomaron trascendencia en los medios nacionales este miércoles cuando se conoció la noticia del nacimiento de Victorio, un bebé que fue operado en diciembre pasado dentro de la panza de su mamá. 
La intervención por la que pasó Victorio sirvió para abrir el tabique intraventricular dentro del corazón del bebé y esto permitió que el niño pudiera llegar a nacer. Luego el embarazo siguió con los cuidados correspondientes hasta que hoy nació el pequeño con un peso de 2,900 kilos. 
Una vez nacido el bebé quedó al cuidado de Morcillo quien contó que Victorio tiene una cardiopatía severa y que seguramente deberá someterse a diferentes cirugías para ayudar a mejorar su calidad de vida. "El bebé tiene un pronóstico reservado, hay que seguir muy de cerca su evolución", aseguró el profesional quien agregó que con las sucesivas intervenciones irá mejorando.
Ante la pregunta de cómo llegó a trabajar en uno de los hospitales más importantes del país, este pediatra contó que estudió su carrera en Córdoba, luego hizo su residencia en el Garrahan y después decidió quedarse. "Hace un año que formo parte de la planta permanente", aseguró el sanjuanino, que además durante este tiempo se casó y tuvo dos hijos.
Como hombre del interior este joven médico de 35 años se mostró muy consciente de la importancia de trabajar en un hospital de alta complejidad. "Es muy importante saber que uno trabaja en un hospital público al que llegan chicos de todo el país y que en muchos casos no tienen obra social y aquí reciben tratamiento con tecnología y profesionales de primera", aseguró. 
Un caso especial es cuando le toca atender a un chico sanjuanino, "es diferente, uno se siente identificado y se empieza a acordar de la provincia, la infancia, la familia", contó el médico entre risas y agregó "por ejemplo, hoy que salí en las entrevistas en televisión seguro que a la noche me llama mi mamá para preguntarme como me sentí. Ella se pone muy orgullosa por estas cosas".
Con dos hijos pequeños surge la pregunta obligada de cómo hace para afrontar el sufrimiento y la posible muerte de bebés y niños sin vacilar el profesional respondió: "hay que hacerse fuerte, cada paciente que perdemos nos afecta, pero de allí mismo hay que sacar nuevas fuerzas para tratar de seguir mejorando y hacer lo mejor posible por otros chicos", finalizó este joven pediatra sanjuanino. 
 
 

 

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