Mundo
Martes 18 de Agosto de 2015

Un mapa mide la contaminación lumínica y su impacto

Se creó con las fotos captadas por los astronautas desde la Estación Espacial Internacional. Aseguran que tiene efecto nocivo sobre el planeta y la salud.

Durante los 199 días que la astronauta italiana Samantha Cristoforetti estuvo en el espacio, documentó y compartió a través de redes sociales su estancia a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS): cientos de fotografías y videos tomados con una cámara digital mostraron la intimidad de la travesía. Pero también captó bellas imágenes de nuestro planeta, que ahora servirán para elaborar un mapa en color de la Tierra con el que medirán el nivel de contaminación lumínica y su impacto en la salud humana y el medio ambiente.
 
El proyecto se llama Cities at Night –www.citiesatnight.org– y detrás hay un equipo de astrónomos de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y del centro Cégep de Sherbrooke, en Canadá. “Queremos crear un mapa al estilo de ‘Google Maps’ del mundo de noche y ponerlo a disposición de la comunidad científica”, explica Alejandro Sánchez, investigador de la UCM y líder del proyecto.
 
Los científicos investigan el efecto nocivo de la polución lumínica nocturna sobre la población: diversos estudios epidemiológicos establecieron correlaciones entre los altos niveles de esta contaminación y una mayor incidencia de enfermedades, como el cáncer. También se constató que tiene un impacto dañino sobre los animales y la vegetación. “Los árboles que están sometidos a la luz de las farolas crecen de forma distinta a los que están en la naturaleza y ahora se investiga hasta qué punto esa iluminación artificial los somete a estrés”, apunta Sánchez.
 
La ciudad de Roma, Italia, vista desde la Estación Espacial Internacional.
 
Hasta el momento para esas investigaciones se solían usar imágenes obtenidas por los satélites que orbitan alrededor de la Tierra, pero al ser en blanco y negro y de baja resolución no resultaban precisas. Las de los astronautas de la ISS, en color y altísima resolución permiten a los astrofísicos obtener una gran cantidad de datos para discernir qué tipo de iluminación hay en cada punto del planeta y su intensidad. “Una de las cosas más interesantes es que esas fotos del planeta de noche nos dicen si la iluminación que muestran es luz azul (la emitida por los LED y las pantallas de dispositivos móviles), que es la que más afecta a la salud humana”, indica Sánchez.
 
Además de documentar el crecimiento de las ciudades, realizar estudios de eficiencia energética que permitan implementar sistemas que gasten menos iluminando mejor, este mapa también servirá para evitar la pérdida de la cultura astronómica: los aficionados dispondrán de una herramienta para saber cuál es el lugar más próximo, por ejemplo, para ir a observar, sin estorbos, la lluvia de Perseidas.
 
“En muchos lugares, debido a los niveles elevados de contaminación lumínica, la gente olvidó el conocimiento que tenían generaciones atrás sobre el cielo, sobre las estrellas. Las montañas, los ríos, los mares, perduran en el tiempo, pero una vez se pierde la cultura, eso ya es irrecuperable”, sostiene.
 
Sánchez y su equipo acaban de presentar los primeros resultados en el encuentro anual de la Unión Astronómica Internacional, que se celebra en Hawái. En primer lugar, confirmó que el halo que se observa desde el espacio sobre diversas ciudades y que durante algún tiempo se creyó que se debía a fallos en la óptica de los satélites, es luz dispersa procedente de farolas y edificios. También comprobaron que aquellos países y ciudades con más deuda pública son paradójicamente los que consumen más energía en iluminación por habitante. Y calcularon que el costo total del consumo eléctrico para iluminar las calles europeas es de 6.300 millones de euros anuales. Ahora la siguiente fase será conseguir financiación para continuar desarrollando el proyecto y así completar el mapa de la cara nocturna de la Tierra. Por eso pusieron en marcha una campaña de micromecenazgo en Kickstarter. “Sólo nos queda presupuesto para llegar a enero de 2016”, afirma Sánchez.
 
Fuente: clarin

Comentarios