Policiales
Lunes 10 de Agosto de 2015

Un hombre murió calcinado y se convirtió en la segunda víctima del temporal

Rodrigo Sosa falleció el jueves al caer a un arroyo desbordado en Pilar. Ahora, Julio Medina, de 39 años, se quemó cuando intentó calentarse con un precario brasero.

El fallecimiento de un hombre en las últimas horas en la ciudad de Campana en medio de un incendio en su casa en una zona anegada elevó ayer a dos la cantidad de víctimas mortales por el temporal que afectó a la provincia de Buenos Aires, donde más de 700 personas seguían evacuadas.

Aunque el agua estaba bajando en algunas zonas, las lluvias persistentes pusieron en alerta a varios municipios tras las inundaciones registradas desde el jueves.

El fallecimiento de Julio Medina, de 39 años, se sumó a la muerte del niño Rodrigo Sosa, de 11, que se convirtió en la primera víctima mortal de las inundaciones al caer accidentalmente esta semana a un arroyo desbordado en Pilar y fue arrastrado por la correntada.

Luciano Timerman, director de Defensa Civil de la provincia, confirmó ayer a DyN que "anoche quedaban unos 500 evacuados en la zona afectada por la crecida de los ríos" Luján, Arrecifes y Areco, a raíz de las copiosas y torrenciales lluvias.

Asimismo, otras fuentes policiales y de bomberos consultadas por esta agencia en los distritos afectados daban cuenta que había un total de 706 evacuados.

El gobernador bonaerense y precandidato presidencial por el Frente para la Victoria, Daniel Scioli, aseguró que "el agua está bajando" en las zonas afectadas por el temporal de los últimos días, y resaltó que "si no se hubieran hecho las obras, Luján hubiese tenido dos metros más de agua".

A la muerte del niño cuyo cuerpo apareció el viernes a metros de donde había desaparecido, en Pilar, se sumó ayer la noticia del deceso de Medina, a quien se le había inundado su casa del barrio San Cayetano, en Campana, y quedó calcinado al incendiarse la vivienda cuando se calentaba con un brasero hecho con un tacho de pintura.

El hombre se había negado a abandonar su casa, por temor a que le robaran, en tanto que su familia había sido evacuada y alojada en la Sociedad de Fomento del barrio Dallera.

En Mercedes ayer a la mañana continuaban evacuadas 130 personas en el edificio del Instituto Unzué; en Luján unas 300 de la zona ribereña que fueron reubicadas en la Universidad de Luján y en una escuela de la zona céntrica; en San Antonio de Areco, otras 40; en Pilar, 141 habitantes, en su mayoría niños; y en Arrecifes, 95.

También se registraron centenares de autoevacuados que se refugiaron en casas de familiares o de amigos, aseguraron las distintas fuentes consultadas por esta agencia.

Durante la mañana en varios lugares afectados por la crecida dejó de llover, lo que facilitó el escurrimiento de las aguas. (La Capital). 

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