Mundo
Jueves 31 de Marzo de 2016

Te ayudamos a vencer aquellos temores que no sabés cómo enfrentar

Un autor compartió un consejo que podría ayudarnos a vencer aquellos temores que no sabemos cómo enfrentar tan sólo cambiando la forma en que estructuramos nuestro plan de acción.

El autor y director de Institute for Global Happiness, Neil Pasricha, ha compartido un consejo que podría volvernos más decididos a terminar con nuestras inseguridades. Él dice que sólo es cuestión de ajustar nuestra perspectiva para lograr que una acción determine tu forma de pensar, en vez de dejar que la forma de pensar determine si eres capaz de actuar o no de cierta manera.
 
Todos los seres humanos tenemos cosas a las que tememos. Es probable que en distintas ocasiones de tu vida hayas intentado enfrentar alguna. También es probable que, en más de una ocasión, seguir el plan de acción que planeaste originalmente fuera más complicado de lo que parecía. Piensa en el propósito (que seguramente te propusiste alguna vez) de llevar una vida más saludable y ponerte en forma. Llegará el día en el que no te gusta ver tu sobrepeso en las fotos y frente al espejo; quieres sentirte más revitalizado durante tu día y además, quieres verte bien para la temporada de playa.
 
En esos momentos llegas a la decisión de ponerle fin a tu estilo de vida actual y enfocarte en verte y sentirte mejor. La línea de acción acostumbrada es, 1) pensar que puedes hacer algo, 2) que lo quieres hacer, y 3) hacerlo. En otras palabras, planear tu plan de acción, sentirte motivado a hacerlo y después hacer lo necesario para tener un estilo de vida más saludable. Pero, a menudo sucede que no nos sentimos lo suficientemente motivados y eventualmente nos damos por vencidos, lo que nos hace sentir más temor la próxima vez que lo intentemos de nuevo.
 
Lo malo con esta línea de acción, según Pasricha, es que muchas veces te atascas en ese primer paso cuando no te sientes capaz de hacer algo y, en base a eso, desarrollas la motivación (o la falta de ella) para el siguiente paso. Así que, terminas sintiéndote incapaz de hacer algo, y además, lo suficientemente desmotivado para hacerte sentir que, ciertamente, lo quieres. Cuando llegas al único paso que importa –hacerlo– ya tuviste bastantes obstáculos para llegar hasta él.
 
Es por eso que Parischa recomienda cambiar el orden de tu línea de acción. Es decir, que 1) hagas algo, 2) pienses que puedes hacerlo y 3) quieras hacerlo. De esta forma, para empezar, no tendremos prejuicios contra nosotros mismos sobre si podemos hacer algo o no. Si saltas inmediatamente a hacerlo y te das cuenta que eres capaz de hacerlo, tendrás la motivación de querer hacerlo.
 
Sabemos lo difícil que es para los seres humanos imaginarnos cambiar un comportamiento o una actitud, además si antes de comenzar algo ya estamos pensando que somos incapaces de hacerlo, no sucederá. Mejor, comienza a actuar ya, y asómbrate cuando te sientas con la capacidad y motivación de lograr lo que has intentado antes.
 
No tienes nada que perder.
 
Fuente: latam 

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