Política
Miércoles 29 de Julio de 2015

Sergio Massa propuso quitarles los planes sociales a quienes no cumplan con el trabajo

El precandidato a presidente continúa con su campaña y el objetivo de presentar cada semana una propuesta. 

En una nueva apuesta por diferenciarse del kirchnerismo y el macrismo sobre la base de propuestas, Sergio Massa presentará mañana un proyecto que busca romper la lógica actual de los planes sociales que maneja el Estado: habilita a quienes hoy tienen un plan social a buscar un trabajo en blanco y mantener el beneficio; les exige a quienes no consigan empleo que se capaciten, y prevé la eliminación de los pagos a quienes no acepten estas dos condiciones.
Para llegar a esa instancia, el proyecto de ley marco que presentará el precandidato presidencial del frente UNA tiene como punto de partida la creación de un registro único y abierto de todos los beneficiarios de planes sociales nacionales y provinciales, una información que hoy mantienen bajo siete llaves tanto el gobierno nacional como el grueso de las provincias y municipios.
Ese registro sería administrado por una Agencia de Desarrollo e Integración Social (ADIS). "La idea es centralizar y transparentar la información, establecer la obligatoriedad de trabajar o capacitarse a los beneficiarios y, sobre todo, romper una estructura de planes sociales que están siendo usados para prebendas políticas", resaltó Massa, ayer, al anticipar el plan a la prensa.
Desde hace dos meses, el tigrense viene presentando una propuesta por semana. Es parte de una estrategia "de tercero", como reconocen en su equipo de campaña, que busca denunciar el "silencio" de Daniel Scioli y Mauricio Macri. Dos candidatos que mantienen cierta ambigüedad en sus propuestas para evitar espantar votantes.
Ayer, al lado del tigrense se sentó el autor de la iniciativa, Daniel Arroyo, ex secretario de Desarrollo Social de la Nación del kirchnerismo y ex ministro del área en la provincia de Buenos Aires. Arroyo acompaña hoy a Felipe Solá en la fórmula para la gobernación.
"El cambio central pasa por permitir que quien tiene un plan social pueda conseguir un trabajo en blanco. Y evitar lo que sucede hoy, que quien tiene un plan prefiere trabajar en negro y se mantiene en la informalidad", indicó Arroyo.
"El beneficio para las empresas que contraten es que no deben pagar las cargas sociales de ese empleado durante un año y medio", completó Massa. Sólo aplicarían las empresas que no despidan y aumenten su plantilla de personal, para evitar la "sustitución" de empleados.
El proyecto impactaría sobre 3 millones de personas que hoy reciben un plan (en su mayoría, de la Nación) que consiste en la entrega de dinero. No incluye a los 3,4 millones que reciben la Asignación Universal por Hijo y los 1,5 millones que cobran una pensión. Tampoco a otros tres millones que reciben bolsones de alimentos.
La intención es que ese universo de tres millones de personas quede registrado en un banco de datos único y abierto. "El registro permitiría identificar quiénes trabajan a cambio del plan, los que se capacitan y los que no hacen nada", indicó Arroyo.
Según el ex funcionario, un tercio de ese universo tiene condiciones para acceder a un empleo en blanco. Otro tercio necesitaría capacitación laboral. Y el último tercio estaría en situación de "extrema necesidad".
Sobre ese grupo actuaría una red de 20.000 tutores, previstos en el proyecto para evitar la red de punteros políticos. "El proyecto centraliza la información, pero descentraliza el ejecución. La intención es que en cada región funcionen consejos sociales, con la participación de cámaras empresariales, organizaciones sociales y el Estado, que elijan a los tutores y usen el registro como bolsa de trabajo", agregó el ex asesor.
Con el modelo utilizado por el plan Bolsa Familia de Brasil, esos consejos elegirían los "tutores" entre referentes locales (maestros, párrocos, ONG), que deberían visitar tres veces por semana a los beneficiarios de planes sociales a su cargo (para hacer un seguimiento de los hogares, las búsquedas laborales, capacitaciones o su ausencia) y elaborar un informe cada 15 días.
"Se busca eliminar la figura del puntero y el intendente como intermediario, que hoy inscribe una cooperativa y se queda con el control de la asistencia, para beneficiar o castigar a los que le responden o no", indicó Massa, en alusión al plan de cooperativas Argentina Trabaja.
El proyecto de Arroyo también tomó una experiencia del gobierno alemán: crear un sistema de pasantías para los alumnos de los dos últimos años de las escuelas secundarias, lo que evitaría la deserción escolar.
Las claves de la iniciativa
Elimina la incompatibilidad entre tener un plan social y acceder a un empleo en blanco, para favorecer la inclusión laboral
Crea un registro único y abierto de beneficiarios de planes sociales nacionales y provinciales que implican una transferencia de dinero. Son tres millones de argentinos
Obliga a los beneficiarios a realizar un trabajo como contraprestación o a capacitarse. O elimina el plan
Las empresas que tomen beneficiarios de planes (y no despidan personal) no pagarán las cargas sociales durante un año y medio
Establece un sistema de pasantías apara alumnos de los dos últimos años de la secundaria, para crear cultura de trabajo y evitar la deserción escolar.
La Nación

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