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Viernes 13 de Mayo de 2016

Se viene la depresión post boda: el "mal" que afecta a las recién casadas

La noche de bodas puede llegar a ser el día más importante para una pareja. Lo que se planeó durante tanto tiempo consigue materializarse, viviendo así uno de los momentos más importantes de la vida, que quedará inmortalizado. Sin embargo, una encuesta sobre 9.000 mujeres reveló que 4 de cada 10 experimentó depresión y angustia tras la celebración de su casamiento.

El "vivieron felices y comieron perdices" podría tener una cuota extensa de leyenda y una más chica y terrenal de realidad. La web de encuentros extraconyugales Gleeden (únicamente dedicado a las mujeres), con más de 2.5 millones de usuarios, fue quien realizó este informe y determinó cómo este síntoma -conocido como Wedding Blues- provoca el malestar del 40% de las recién casadas, que se sienten "tristes y deprimidas" cuando la euforia del festejo queda atrás. El dato sorprendente está en la solución que encuentran más del 50% de ellas para superar esta sensación negativa: tener una relación pasajera con otra persona.
 
Las expectativas depositadas en la celebración de la boda tienen mucho que ver en el declive anímico posterior, según apuntan las conclusiones del estudio. Igual que en ocasiones ocurre con los viajes o con eventos puntuales como un cumpleaños, aniversarios o fiestas de fin de año. De la ilusión latente en la previa a una sensación posterior totalmente contraria.
 
El efecto Wedding Blues -según el informe- varía en función del tipo de novia: las que ven la boda como un objetivo y las que visualizan el matrimonio como una nueva etapa de su vida. La perspectiva del mismo "sí, quiero" entristece a las primeras y empodera a las segundas.
 
Estefanía Cartier, licenciada en psicología (MN 58.980), explicó que "es imposible generalizar las sensaciones por las que deben atravesar las mujeres en la etapa posterior al casamiento. Cada una lo transita a su manera". También afirmó que "es cierto que muchas recién casadas sienten un vacío difícil de describir, producto del énfasis y la dedicación presentes en la preparación de la fiesta y que posteriormente desaparece. Ese motor se fundió y hay que reconstruirlo".
 
El grupo de mujeres entrevistadas por Gleeden admitieron haber sentido un vacío después de los meses de preparativos para la boda. En números, el 67% tuvo esa sensación angustiante. El 24% explicó que su marido no mostró atención después de celebrar la unión legal.
 
Tal como explicó la responsable de comunicación del sitio, Solène Paillet, "las mujeres se dan cuenta que el hecho de casarse no cambia nada en su relación: su pareja sigue siendo el mismo y sus incertidumbres de antes de la boda siguen ahí". De eso a la infidelidad, hay un paso.
Cinco formas de prevenir la angustia
 
Entre los motivos que pueden llevar a pensar en terceras personas encontramos "la búsqueda de novedad, la necesidad de sentirse deseada. No solamente los hombres se aburren cuando la rutina se instala", explicó la sexóloga estadounidense Juliette Buffat, quien enumeró cinco formas para evitar angustiarse y caer en la depresión.
 
"Las mujeres pueden tener también ganas de escapar de la monotonía y la monogamia conyugal".
 
-Marcar un "día sin boda" a la semana: planear detalles constantemente es comprensible. Pero convertirse en un ser monotemático puede ser nocivo para la mujer y la relación. Debe haber vida más allá de la relación.
 
-Hacer planes más allá de la boda: pensar e inspirarse en objetivos post ceremonia. Viajes, escapadas y situaciones que alimenten la relación.
   
-Hablar con amigos o familiares casadas: si alguien comparte esa misma experiencia y de forma poco satisfactoria, quizá saber a qué atenerse o cómo actuar será más fácil.
   
-Encontrar un nuevo hobbie: invertir tiempo en alguna actividad individual, que sea saludable para el cuerpo y la mente. Descargar energía en otro ámbito, lejos de volcar ciertas frustaciones en la pareja.
   
-Comunicarse con la pareja: compartir con el marido las preocupaciones y no dejar que un granito de arena se convierta en una montaña. Al fin y al cabo, llegar al casamiento no es fácil y sí es importante armar un "buen equipo".
 
Fuente: infobae

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