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Lunes 04 de Abril de 2016

Se cumplen 48 años de la muerte de Martin Luther King

El 4 de abril de 1968, el líder de color y Premio Nobel de la Paz, Martin Luther King, fue abatido de un tiro en la cabeza por un francotirador, mientras saludaba a sus seguidores desde el balcón del motel Lorraine.

Fue un pastor protestante estadounidense, defensor de los derechos civiles. Hijo de un ministro bautista, Martin Luther King, estudió teología en la Universidad de Boston. Desde joven tomó conciencia de la situación de segregación social y racial en que vivían los negros de su país, y en especial los de los estados sureños.
 
La larga lucha de los norteamericanos de raza negra por alcanzar la plenitud de derechos, conoció desde 1955 una aceleración en cuyo liderazgo iba a destacar muy pronto el joven pastor Martin Luther King.
 
En agosto de 1955 una humilde modista negra, Rosa Parks, fue detenida y multada por sentarse en la sección reservada para blancos de un autobús; King dirigió un masivo boicot de más de un año contra la segregación en los autobuses municipales.
 
En 1960 aprovechó una sentada espontánea de estudiantes negros en Birmingham, Alabama, para iniciar una campaña de alcance nacional.
 
En esta ocasión, Martin Luther King fue encarcelado y posteriormente liberado por la intercesión de John Fitgerald Kennedy, entonces candidato a la presidencia de Estados Unidos, pero logró para los negros la igualdad de acceso a las bibliotecas, los comedores y los estacionamientos.
 
Su acción no violenta, inspirada en el ejemplo de Gandhi, movilizó a una porción creciente de la comunidad afroamericana hasta culminar en el verano de 1963 en la histórica marcha sobre Washington, que congregó a 250.000 manifestantes.
 
La fama de Martin Luther King se extendió rápidamente por todo el país y enseguida asumió la dirección del movimiento pacifista estadounidense, primero a través de la Southern Cristian Leadership Conference y más tarde del Congress of Racial Equality. Asimismo, como miembro de la Asociación para el Progreso de la Gente de Color, abrió otro frente para lograr mejoras en sus condiciones de vida.
 
El momento más recordado de King fue cuando pronunció el discurso “Yo tengo un sueño”, el 28 de agosto de 1963, ante más de 250 mil personas concentradas frente al Licoln Memorial Park en Washington.
 
Este documento era la promesa de que a todos los hombres, tanto a negros como a blancos, les serían garantizados los inalienables derechos a la libertad.
 
En este sentido, King adaptó y desarrolló el concepto de Gandhi de la no violencia, que supo aplicar de forma creativa en una serie de campañas antisegregacionistas que le convirtieron en el líder más prestigioso del movimiento americano para los derechos civiles, le valieron la concesión en 1964 del premio Nobel de la Paz y provocaron su asesinato a manos de un racista fanático en 1968. Tras su fallecimiento, el movimiento negro estadounidense emprendió un camino más abiertamente revolucionario y violento, alejado de la inspiración cristiana y liberal de King.
Fuente: El impulso

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