País
Miércoles 15 de Julio de 2015

Santa Fe: un niño de 5 años, pesa 116 kilos y debió ser internado en un hospital

Esta enfermedad, característica de este siglo y que pone en riesgo el bienestar y la salud pudiendo llevar a la muerte a cualquier paciente, afecta a muchas personas y debe ser tratada.  

Un niño de cinco años de Reconquista fue internado en el Hospital de Niños Orlando Alassia. El motivo: pesa 116 kilos y está siendo tratado por obesidad mórbida. Su mamá dijo que la situación nutricional del pequeño llegó a semejante extremo "por un descuido". El niño Mateo ya había recibido tratamiento en el Hospital Iturraspe, también en la capital provincial, pero luego su familia lo sacó de manera voluntaria.

Esta enfermedad, característica de este siglo y que pone en riesgo el bienestar y la salud pudiendo llevar a la muerte a cualquier paciente, afecta a muchas personas y debe ser tratada.

Silvia, la mamá de Mateo, reconoció que "se llegó a esta situación por descuido mío. En mi casa se come en exceso. Yo tengo seis hijos y todos son gorditos", confesó la mujer a medios locales.

Por su parte, el doctor Osvaldo González Carrillo, director del nosocomio en donde se encuentra internado el menor, explicó que "la obesidad es la gran epidemia de este siglo y debe ser una enfermedad que debe ser tenida en cuenta, porque trae consigo muchísimos trastornos. El de Mateo es un caso extremo. Este niño tiene problemas de movilidad", dijo el profesional.

Inédito. "Si bien llegan muchos casos, nunca recibimos uno así en el hospital; es más, diría que llegan más casos de obesidad que de desnutrición, la sociedad tiene responsabilidad en estos casos por no alertar cuando está ocurriendo. Este chico ya había estado internado hace un tiempo en el Hospital Iturraspe. Allí le hicieron estudios pero luego se fueron por alta voluntaria", continuó comentando el director del Alassia.

Finalmente, el profesional remarcó que "el peso normal de un chico de 5 años es de 20 kilogramos. Aquí hay un problema familiar porque todos tienen exceso de peso. Probablemente, ellos no se den cuenta de la situación y lo vean como algo natural", concluyó el médico.

Por su parte, el endocrinólogo Sergio García aseguró que "no se trata de un caso común", aunque reconoció que "la obesidad en niños va aumentando masivamente", según lo indica la propia Organización Mundial del la Salud.

Sobre los motivos de ese incremento, lo atribuyó a "los cambios culturales en cuanto a alimentación y actividad física", y explicó: "Tenemos mucha más facilidad para acceder a calorías ingeridas y nos movemos muchísimo menos que hace 100 años. Hay disponibilidad de comida de alto valor calórico que antes no había, y a su vez hoy un chico está mucho tiempo frente al televisor o la computadora".

García consideró que "cualquier papá se da cuenta de cuando su hijo es más gordito de lo habitual", aunque, en contrario, comentó que frecuentemente "la familia es la última en darse cuenta. Por eso —recomendó—, es importante que confíen en un médico de cabecera que les diga cuando el chico se desvía de la media".

"La línea de la patología es bastante difusa", agregó, y advirtió: "cuando usted educa a un niño para que coma más de lo que gasta, no importa qué coma, sino que está cruzando esa línea. Cuánto demora ese chico a llegar a ser un obeso mórbido es variable. Porque además dos personas comen lo mismo y no engordan lo mismo". Por ello, finalizó, también se debe tener en cuenta el componente genético.

Venado Tuerto: ya pasó un año y nada se sabe de Nicolás Godoy Lucas

A un año de su desaparición, nada se sabe del paradero de Nicolás Christian Godoy Lucas, de 29 años, quien falta de su hogar situado en un establecimiento rural a la vera de la ruta nacional 8, desde el lunes 14 de julio de 2014 cuando salió hacia Venado Tuerto con su vehículo Volkswagen Quantum para hacer unos trámites bancarios y jamás regresó.

La denuncia por averiguación de paradero fue radicada por sus familiares dos días después, cuando aparecieron perdidos en el área industrial los dos perros boxer del muchacho y por los que tenía especial cariño y cuidado.

El 17 de julio el automóvil del joven apareció incendiado en las inmediaciones del autódromo local y se realizó un rastrillaje con canes en la zona, sin resultados. Desde entonces se han hecho a paso muy lento algunas pericias, como un allanamiento el pasado 7 de enero (a casi seis meses de la desaparición) en la casa donde vivía Nicolás junto a su tío abuelo. De allí los pesquisas se llevaron para analizar una vieja escopeta, el único arma que había en la casa, además de alguna documentación.

Desde que Nicolás desapareció, ha habido varias denuncias de personas que dicen haber visto al muchacho en situación de calle en la provincia de Buenos Aires y también en La Pampa, pero pese al análisis de varias cámaras de seguridad, nada de ello se ha podido comprobar hasta el momento.

Sin novedades. Desde aquellas pericias de enero último "no hay nada nuevo, todo sigue igual", dijo ayer a La Capital Gala Guerrini, hermana de Nicolás. La joven sospecha que su hermano "no se fue por su propia voluntad", que alguien puede haberlo herido y que "quedó mal y por eso puede que esté perdido", por lo que espera verlo pronto, y con vida.

"Hay mucha gente que sabe lo que pasó y no dan la cara y también hay mucha gente involucrada y comprada para tapar y dañar información pero no importa, ya van a saltar, lo único que tengo para decirles es que todo vuelve y que ya va a salir todo a la luz", advirtió Gala, en un texto qu publicó a través de las redes sociales.
La Capital

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