San Juan
Sábado 09 de Septiembre de 2017

Las claves que debe tener en cuenta una mujer víctima de violencia de género

Constanza Galina Andrioli, abogada y psicóloga que visitó San Juan para ser parte de una diplomatura escribió una serie de pautas para que las víctimas tengan en cuenta y así encuentren recursos para poder salir del círculo violento.

Constanza Galina Andrioli, psicóloga y abogada especialista en violencia de género luego de visitar San Juan en el marco de la Diplomatura en Criminología orientada a la violencia de género escribió cuales son las claves que debe tener en cuenta una víctima.

¿Cómo se puede proteger una mujer?

En primer lugar, nombrar la violencia, como tal, es decir, reconocer que el trato que recibimos es abusivo e inaceptable. Es violencia, que no tenemos que tolerar. No quedarnos calladas y buscar asesoramiento legal para denunciar estas situaciones y solicitar las medidas legales para pedir judicialmente que cesen los actos violentos. Identificar al agresor, reconocer que está maltratando y que su accionar es ilícito y potencialmente peligroso.


Todas las acciones que se pueden desplegar contra la violencia sexista requieren que las mujeres se quieran lo suficiente a sí mismas como para no aceptar tratos abusivos, discriminatorios, que las humillan, denigran, o les impiden vivir tranquilas.


Trabajar en el amor propio, quererse mucho, para rechazar todo trato que no sea digno y respetuoso. El mejor antídoto frente a situaciones abusivas, es no introyectar la culpa, esto es, no sentirse culpables por ser maltratadas ni justificar al agresor. Ninguna circunstancia autoriza el abuso de poder ni el destrato hacia las mujeres.


Fortalecer al aprecio por la propia persona, amarse más y mejor que nunca, aceptarse como humana con derecho a cometer errores, a decir que no, sin justificarse, y a pedir explicaciones, frente a situaciones de discriminación y atropello.


Prestarle atención a las propias necesidades, cuidar el cuerpo, la salud, preservar la intimidad y los espacios de ocio. Asignar tiempo suficiente para alimentarse bien, descansar lo suficiente, y apoyarse en las personas que comprenden sin juzgar, nutren y brindan apoyo cuando nos sentimos abatidas.


Escuchar y respetar las sensaciones corporales que nos dan las señales de alerta, cuando estamos siendo acosadas. El maltrato hace eco en el cuerpo. Escalofríos, cefaleas, gastritis, angustia, hipertensión, infecciones recurrentes, bajas defensas, insomnio, depresión, angustia. Son algunos de los síntomas de la violencia de género.


Canalizar la indignación, la rabia y el miedo por la violencia sufrida, sacándola afuera de nosotras, para que no nos destruya por dentro, y ponerle palabras al dolor. Comunicar la situación vejatoria, en donde podamos, para buscar ayuda y denunciar, oportunamente, de manera de poner en marcha los resortes de protección de las leyes en la materia.


Ejercer los derechos es terapéutico y contribuye a construir una autoestima lo suficientemente fuerte como para animarse a pedir en las instancias administrativas y judiciales, el cese de los actos violentos.


Una autoestima de amianto, un escudo protector de nuestra subjetividad, vulnerable y maravillosa, en donde resbale todo comportamiento que atente contra nuestra femenina humanidad.

Si sos víctima de violencia de género podés llamar al 144 o a la Comisaría de la Mujer 4-280378

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