San Juan
Sábado 17 de Junio de 2017

Alfonso Delgado: "Qué fecunda es la vida de quien sabe gobernar buscando el mayor bien de los demás"

En la sucesión episcopal de su mandato de 17 años a cargo del pastoreo de la Iglesia Católica de Cuyo, monseñor le dedicó unas palabras a los fieles sanjuaninos y los llamó a ser "buenos ciudadanos, ya sea simples ciudadanos a pie o con mayores responsabilidades".

En su último discurso como arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Alfonso Delgado le dedicó unas palabras a los sanjuaninos, tanto a los ciudadanos en general como a los representantes de la sociedad.

Llamó a los fieles a ser buenos ciudadanos de la tierra y con sutileza, destacando la acción y no un sujeto en particular, dijo: "¡Qué fecunda es la vida de quien sabe obrar, gobernar, participar, buscando siempre "el mayor y mejor bien de los demás, empezando por la familia, en el respeto a la verdad, a la justicia y a la ley! Da lo mismo que seamos simples "ciudadanos de a pie" o tengamos mayores responsabilidades ciudadanas".

Último discurso de Alfonso Delgado antes de la entrega del Báculo y la Cátedra Episcopal

El Libro de la Biblia que narra los primeros momentos de la Iglesia, nos cuenta que los primeros cristianos de Jerusalén "eran asiduos en la oración y en la fracción del pan" (cf. Hech 2, 42). Les acompañaba María, Madre de Dios y Madre nuestra. Lo mismo han hecho y hacemos los cristianos de todos los tiempos.

En la víspera de este Domingo estamos celebrando la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre del Señor, o como estamos acostumbrados a decir, el Corpus Christi. Mañana se hará esta celebración en los lugares un poco más alejados.

En este clima de oración en torno a la Sagrada Eucaristía, el Obispo Alfonso invitará al Obispo Jorge a ocupar la Sede episcopal de San Juan de Cuyo. Con la fecha de hoy, Su Santidad el Papa Francisco ha aceptado mi renuncia al frente de esta Iglesia diocesana, al cumplirse la edad establecida para los párrocos y obispos. Se cumple, una vez más, la "sucesión apostólica" o episcopal, que comenzó con los apóstoles de Jesús.

Mons. Jorge Lozano asumió la tarea pastoral como Arzobispo Coadjutor de San Juan el 4 de noviembre pasado. A partir de hoy será el 11° Obispo diocesano. Como ustedes recuerdan, el primer obispo fue Fr. Justo Santamaría de Oro, designado por el Papa en el año 1834, al ser erigida la primera diócesis argentina posterior al proceso de la Independencia nacional.

En estos meses, a la par que el Obispo Jorge iba conociendo la riqueza espiritual y humana de San Juan y de su Iglesia, he podido ir saludando a las comunidades parroquiales y capillas, a tantas instituciones apostólicas, educativas y de servicio y caridad de nuestra Iglesia, lo mismo que a mis hermanos sacerdotes y diáconos, a las queridas religiosas, seminaristas, catequistas y demás colaboradores diseminados en toda la Provincia. Y, también, saludar a las autoridades de la Provincia y Municipios y tantas instituciones y medios de comunicación de San Juan. Me han conmovido las expresiones de afecto y tantas atenciones que han tenido con el pastor que finaliza su tarea entre ustedes. Gracias, de todo corazón.

Quisiera expresarles cuánto los admiro y cuánto he aprendido de ustedes en estos años sanjuaninos. Pido a Dios que este agradecimiento esté presente en mi corazón a lo largo de mi vida. En ese recuerdo incluyo a todos los sanjuaninos, a sus instituciones y a sus autoridades.

En estos años he percibido la capacidad de querer, y de quererse cada día más, de la gente de esta hermosa y agreste Provincia cuyana. Es un afecto que se queda muy pegado en el alma. Con el correr de los días, mi hermano Jorge Lozano irá teniendo la misma experiencia que yo he vivido. Sé que ustedes lo acompañarán con fe y entusiasmo en su tarea pastoral como nuevo obispo diocesano. Y todos juntos seguirán haciendo crecer y extender el servicio evangelizador de la Iglesia para llegar a todos los corazones y, especialmente, a todos los confines y periferias humanas.

Dentro de unas semanas el Arzobispo emérito Alfonso continuará su tarea pastoral en el ámbito de la Arquidiócesis de Rosario. Pero como dice la tonada, es probable que alguna vez tenga que "volver a San Juan", aunque sea en alguna visita. Dios dirá...

Pero quisiera plantearles algo importante para todos. No sé si volveremos a vernos mucho por aquí abajo. Pero confiando en la gran misericordia de Dios que nos enseñó Jesús, donde sí debemos llegar a encontrarnos –todos, sin que falte nadie– es junto al Señor, "en la vida para siempre", como dicen al referirse a la vida eterna mis amigos guaraníes de Misiones. Dios mismo está empeñado en recibirnos con los brazos abiertos. Para eso envió a su Hijo Jesucristo, compartió nuestra vida y nos ha recordado que Él no vino a buscar a los justos sino a los pecadores, y nos redimió con su Cruz y Resurrección, nos dejó a su Madre bendita y a su Iglesia, la gran familia de Dios. ¡Él sigue tan cercano en la Palabra de Dios, en la Eucaristía y allí donde sus discípulos viven como Él nos enseñó!

Pero prestemos atención: para llegar a ser "ciudadanos del Cielo" también es requisito indispensable ser "buenos ciudadanos de la tierra". ¡Qué fecunda es la vida de quien sabe obrar, gobernar, participar, buscando siempre "el mayor y mejor bien de los demás", empezando por la familia, en el respeto a la verdad, a la justicia y a la ley! Da lo mismo que seamos simples "ciudadanos de a pie" o tengamos mayores responsabilidades ciudadanas.

A mi querido hermano obispo Jorge Eduardo Lozano, le puedo decir que "Dios te pone hoy de un modo pleno al servicio de la Iglesia de San Juan de Cuyo, como Obispo, Padre y Pastor. (De paso, también te felicito porque mañana es el Día del Padre". Y felicito a todos los papás y a mis hermanos sacerdotes. Si a los sacerdotes se les llaman "Padre Fulanito" es porque son padres de familia, de la hermosa familia que es cada comunidad cristiana).

Querido Jorge, sé que desempeñarás muy bien tu misión, con alegría, entusiasmo y la generosidad que te caracteriza. Que Dios te bendiga y acompañe siempre. Desde este momento, el primero en obedecer al nuevo obispo debe ser el obispo emérito. Con la gracia de Dios, me comprometo a acompañarte en lo que sea necesario, a seguir rezando por ti y por esta querida Iglesia y por el pueblo sanjuaninos. Les pido a ustedes que también recen por él y sepan acompañarlo en todo momento. Y al igual que el Papa Francisco, también me atrevo a pedirles que recen por mí. Gracias, de todo corazón.

Como los primeros cristianos, unidos en la oración y en la "fracción del pan" presidida por el nuevo Arzobispo de San Juan de Cuyo, nos adentramos en la celebración de la Eucaristía y lo acompañaremos por las calles de San Juan. Que Jesús sea siempre nuestro modelo, nuestra alegría y nuestra fuerza, de la mano de María Santísima.

Ahora, el obispo Alfonso entregará al Obispo Jorge el báculo, que es el signo del Buen Pastor en su Iglesia, y lo invitará a ocupar la sede episcopal de nuestra Iglesia de San Juan. Lo acompañamos con fe, con nuestro afecto y con un fuerte aplauso.

+Alfonso Delgado, Arzobispo Emérito de San Juan.

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