Sábado 13 de Agosto de 2016

¿Sabes cómo identificar tu tipo de piel?

¿Te imaginas tratando de elegir los productos para tu rutina de cuidado del rostro, con todas las opciones que hay en el mercado? La blogger Karla Lazardi trae una serie de opciones para ti, que te ayudarán a evaluar este tópico.

Pero primero ¿Cuál es mi tipo de piel? 
 
A muchas nos ha pasado que compramos un producto por recomendación de una amiga, una vecina o porque lo usa una blogger y no nos brinda los resultados esperados. Es por ello que hoy te guiaré en un paso a paso muy sencillo que te permitirán identificar de manera rápida el tipo de piel de tu rostro: 
 
1. Lava tu cara usando tu jabón habitual y sécala ligeramente. 
 
2. Deja que tu cara regrese a su estado normal, aproximadamente 1 hora sin tocarla mientras se seca. 
 
3. Toma un pañuelo de papel y cortalo en 5 pedazos. Coloca un trozo de papel en cada una de estas partes de tu rostro: nariz, frente, mentón y en ambas mejillas. Déjalas allí un par de minutos. 
 
4. Observa las 5 piezas por separado para que determines tu tipo de piel mirando si encuentras residuos de grasa y escamas de piel. 
 
Evaluemos los resultados... 
 
SI observas muy poco o NINGÚN residuo de grasa o de piel escamosa en los 5 pañuelos, tienes piel de tipo normal. Este tipo de piel presenta una apariencia lisa y un tacto suave, no tiene brillos grasientos y sus poros son pequeños y cerrados. Este es el estereotipo de una piel perfecta. 
 
SI percibes residuos grasos en todos los pañuelos, tienes piel de tipo graso. Se trata de una piel con brillos y sus poros están dilatados. Lo mejor de esta piel es su gran resistencia a los agentes externos y al envejecimiento. 
 
SI notas residuos grasos solo en algunos pañuelos (frente, mentón y nariz), tienes piel de tipo mixto. Combina las características de las pieles grasas y secas. La conocida "zona T" presenta una piel grasa, mientras que el resto de la piel es seca. 
 
SI observas residuos de escamas de piel sin ningún residuo graso en todos los pañuelos, tienes piel de tipo seco. Suele descamarse con facilidad y necesita un extra de protección. Sus poros son prácticamente imperceptibles. 
 
SI tu piel es seca y se irrita fácilmente, podrías tener piel de tipo sensible. Es una piel muy frágil y propensa al enrojecimiento, escamas y picazón. 
 
Con tu tipo de piel identificada estás preparada y lista para darle un mejor cuidado. Recuerda que nuestra piel sufre continuos cambios debido a la edad, fenómenos ambientales, cambios hormonales, tipo de alimentación, así como por el tipo de cosméticos utilizados. Es por ello que es de vital importancia conocer nuestro tipo de piel para darle un cuidado adecuado. 
 
En mi caso mi piel es de tipo sensible y cuando comencé a investigar más al respecto me di cuenta que el cuidado que venía dándole a mi cutis no era el adecuado. Tenía constantes rosetones en mi rostro y mucha descamación, a pesar de cumplir rigurosamente con mi rutina de cuidado facial. 
 
La diversidad está en todas partes y nuestra piel no es la excepción. Por eso existen infinidad de productos especializados para cada uno de los tipos. Si estás en la etapa de buscar, cambiar o mejorar tu rutina de cuidado facial ten presente identificar tu tipo de piel en primer lugar y cuando estés en la búsqueda de los productos, tomate tu tiempo y pruebalos con calma. Si es la primera vez que estás usando un producto, cómpralo en un tamaño pequeño y evalualo -es lo que yo hago-,  así podrás tener una visión más amplia de cómo reacciona tu piel ante dicho producto y si lo incluyes en tu rutina de belleza o no.
 
De igual manera, te recomiendo ir con un especialista que evalúe tu piel. Así podrás tener la opinión de un profesional y seguir tu rutina de cuidado facial con tranquilidad. Haz el test y descubre que tipo de piel tienes, no olvides contarme tu experiencia. 
 
Fuente: xoxokyla

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