San Juan
Jueves 25 de Febrero de 2016

Ricky Martin enamoró a miles de sanjuaninas regalando sensualidad, ritmo y pasión

El cantante arribó a la provincia minutos antes de las 21 y comenzó su show de 90 minutos con puntualidad, a las 22.08. El espectáculo dividió sus facetas rítmicas y románticas. En esta nota, todo los detalles de lo ocurrido para revivir su visita a San Juan. Imágenes y videos.

Cuando el reloj marcaba cinco minutos antes de las 22, la ansiedad se comenzó a sentir con fuerza e intensidad en el Parque de Mayo. Las más de 18 mil mujeres que se hicieron presentes en el pedio empezaron a experimentar una sensación de adrenalina cuando las luces del escenario mayor se apagaron y comenzaron a escucharse los primeros acordes. Precisamente, "Adrenalina" fue el tema elegido por el cantante boricua para concretar su primera aparición en años, en San Juan, en el marco de la Fiesta Nacional del Sol.
Lo hizo luego de que su grupo de bailarines llegara a escena al son de la canción –que en su versión original es interpretada por los cantantes puertorriqueños Wisin y Jennifer López- en esta ocasión, Ricky copó cada uno de los altos y bajos. Así llegó lleno de energía. Su primera fase musical intercaló temas de diferentes discografías pero con el toque de locura pop. En esta introducción logró despertar el delirio que hasta ese momento era tímido entre el público femenino. Sus movimientos de caderas y pelvis enloquecieron a las anfitrionas como así también al público visitante, de otras provincias.
Los “breaks” duraban segundos. Luego de realizar un cambio de remera cada dos o tres temas musicales, una de las fases más maravillosas fue  la etapa de los lentos. Pero antes de entonar sus mejores y más añoradas melodías, unas palabras: “¿Cómo están?, estoy un poco sordo por eso lo voy a preguntar de nuevo. ¿Están bien?”. Lo que más enloquecía a las mujeres era el tono de su voz, tan inocente como sutil y cariñoso; no gritaba ni la impostaba y eso hacía más sexy la ocasión. “Siento el calor, el cariño y la energía positiva. Veo unas sonrisas espectaculares en sus rostros. Creo que vamos a pasar una noche bella. Quiero que esta noche sean felices. Acá tienen lo mejor de mi música, espero que la disfruten”, lanzó en sus primeras líneas que terminaron en el grito enardecido de las seguidoras, todas derretidas; nadie en sus asientos. Todas agolpadas lo más cerca posible del escenario.
A esa altura, la locura se volvió habitual. Y mucho más cuando Ricky apareció montado en el capot de un viejo Ford Mustang al ritmo de Livin’ la Vida Loca. El climax más elevado fue cuando el cantautor decidió desprenderse la camisa negra y pasear su mano derecha por los abdominales como dibujados. Para ellas fue la más cruel de las provocaciones.
Luego, un video para bajar las tensiones. Un mensaje de la Fundación Ricky Martin aparecía en las pantallas gigantes. La consigna estaba guiada contra la esclavitud en niños y adolescentes. Con esos rostros de fondo, la obligada canción que escribió para su tierra comenzó a sonar. “Asignatura Pendiente”. La ovación y los aplausos eran superiores a la música que rompía los parlantes del estadio. “¿Una más?”, preguntaba cada tanto. Ante la respuesta siempre afirmativa de las seguidoras, Ricky les dio el "Disparo al Corazón" que tanto esperaban. Celulares en manos, pantallas encendidas, palos de selfie utilizados como trípodes, todos elementos testigos del nuevo ciclo de temas melódicos, el preferido por las seguidoras. “Tu recuerdo”, “Todo queda en nada”, “Fuego de noche y nieve de día”, “Te extraño, te olvido y te amo”, “Vuelve”; formaron parte de la serie que terminó siendo aplaudida por el compositor gracias al fervoroso acompañamiento acapella de sus fans. “Bravo, bravo!!!”, él las ovacionaba.
“Bueno, ¿qué pasa aquí que nadie baila?”, preguntó, y fue el turno de la salsa y el merengue. “La bomba”, “Por arriba y por abajo” fueron los sencillos que más hicieron delirar a las sanjuaninas. Nadie se quedó sin bailar. “Este es mi momento favorito”, dijo el cantante mientras dividió al público en dos partes. “”Ahora, entren en una actitud de no me importa el qué dirán”, comprometió a todas y provocó que la noche fuera una verdadera fiesta.
El show tuvo su final pasada las 23.30, a 90 minutos de haberlo comenzado, tal como lo habían prometido. Cuando presentó sus músicos, otra vez la adrenalina comenzó a subir. Es que debía despedirse y por más que amagó cerca de tres veces, la última dejó una "Mordidita" para todas y chau San Juan! Se fue tal como llegó, con su sonrisa a puro brillo en el rostro y su mano en el corazón.  
Por María Eugenia Vega

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