Martes 30 de Agosto de 2016

Reina el malestar en Italia por el plan oficial para el funeral de las víctimas del terremoto

El evento organizado por el Gobierno molestó a los deudos y sobrevivientes del devastador sismo, y las autoridades debieron cambiar de lugar.

Los sobrevivientes del sismo en Italia se rebelaron indignados el lunes al plan del Gobierno de celebrar un funeral de Estado por sus seres queridos en un hangar del aeropuerto en una distante ciudad, donde decenas de cuerpos se mantienen en camiones refrigerados, mientras los familiares siguen el acto a través de unas pantallas cerca de su campamento de emergencia.
"¡Devuélvannos a nuestros muertos!", exclamó un hombre entre una multitud de docenas de sobrevivientes.
Percibiendo un desastre de relaciones públicas, el Gobierno del primer ministro italiano, Matteo Renzi, cambió sus planes con rapidez e indicó que el último funeral de Estado se celebrará el martes en Amatrice, devastada ciudad de los Apeninos.
Por el momento, 231 de las 292 víctimas se han encontrado en dicha localidad, y la cifra de muertos subió en dos personas el lunes por la tarde cuando se recuperaron dos cuerpos de entre los escombros.
Se cree que los cuerpos de unas 10 personas, incluido el panadero de la localidad, siguen sepultados bajo algunos de los cientos de edificios derrumbados, muchos reducidos a pilas de piedras. Cientos de personas resultaron heridas.
La semana pasada, una hilera de ambulancias llevó a más de 100 víctimas en bolsas para cadáveres de Amatrice y otra ciudad afectada, Accumoli, al aeropuerto de Rieti, a 65 kilómetros (40 millas). Se los mantenía en grandes camiones refrigerados estacionados en un hangar. Algunos familiares que viven en otras partes de Italia habían enviado coches fúnebres con ataúdes para recuperar los cuerpos de sus seres queridos y celebrar funerales en otros lugares.
Cuerpos rescatados entre los escombros (EFE)Pero casi 80 muertos que las familias esperaban enterrar cerca de las ciudades afectadas permanecían en el hangar y ahora, tras la rectificación del Gobierno, se trasladarían de vuelta a la ciudad.
El alcalde de Amatrice, Sergio Pirozzi, dijo a una multitud que Renzi acababa de hablar con él por teléfono. "Concedió la petición de la gente", dijo el alcalde.
Más tarde, Renzi habló en la televisión nacional: "Hubo muchas polémicas, pero es absolutamente apropiado que la gente pueda llorar a sus seres queridos en su lugar, su pueblo".
La oficina de Renzi anunció más tarde que se había declarado el martes como día de luto nacional. El funeral se celebrará al bordo del destrozado centro de la ciudad medieval, en el terreno de una casa de retiro católica para ancianos y personas que buscan un lugar tranquilo en las montañas.
El mismo complejo tiene una morgue improvisada donde unos 10 cuerpos aguardan a la identificación oficial.
El sábado, el primer día de luto oficial, se celebró otro funeral de Estado para 35 víctimas de otros pueblos. Ese servicio se celebró el sábado en Ascoli Piceno, una localidad que salió ilesa del temblor. Renzi, el presidente de Italia y otros miembros del gobierno asistieron a la ceremonia.
Con información de AP.

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