Elecciones en EEUU
Miércoles 09 de Noviembre de 2016

¡Quién es Donald Trump? en esta nota, la historia de un magnate

Se convirtió en el personaje más polémico de los últimos tiempos y fue elegido presidente de los EEUU en las últimas horas. Te contamos más sobre este multimillonario.

El republicano Donald Trump ha demostrado ser inmune a las críticas. Durante toda la campaña presidencial, ha sido acusado de acoso sexual, de xenofobia, de mentiroso. Ni si quiera su agresivo discurso contra las comunidades latinas, sus políticamente incorrectas declaraciones, ni sus polémicas propuestas como construir un muro en la frontera pagado por México o prohibir el ingreso de musulmanes a Estados Unidos hicieron que su popularidad caiga. Todo lo contrario, le sirvieron para despertar la simpatía de varios sectores que vieron en él una solución a sus problemas y ayer lo convirtieron en el presidente electo de Estados Unidos. ¿Pero de dónde salió este egocéntrico personaje, reconvertido en líder político?

La historia del magnate. Donald Trump nació en Queens, New York el 14 de junio de 1946, estudió en la Escuela de Negocios de Wharton de la Universidad de Pensilvania y se graduó en 1968, con un grado de Bachiller en Ciencias, Economía y Antropología. Su madre era una inmigrante escocesa y sus abuelos paternos de origen alemán. Técnicamente, Trump es un descendiente de inmigrantes, como millones en Estados Unidos.

Su carrera empresarial. El magnate de la construcción no comenzó desde la pobreza ni desde la clase media. Su visión empresarial fue respaldada desde un inicio por una fortuna familiar que le permitión lograr rápidamente importantes hazañas en el mundo de las bienes raíces. Tras el retiro de su padre del negocio, heredó la Trump Organization, pero fueron sus osadas decisiones y estrategias las que hicieron crecer a la empresa al punto que la revista Forbes lo ubica en el puesto 405 en la lista de los más ricos del mundo, con una fortuna de 4 mil millones de dólares.

El origen de la fama. Su talento empresarial, su matrimonio con Ivana Zelnickova Winklmayr, luego conocida como Ivana Trump (1977); la construcción del Grand Hyatt (1980) y la apertura de la Trump Tower (1982) le permitieron a Trump conseguir atención de los medios de espectáculos y de economía. Sus millonarias deudas y sus lujosas adquisiciones también le ayudaron a elevar su fama. Posteriormente, su aparición en distintas producciones del "show business" y su reality 'The Apprentice' le dieron la fama a nivel global.

Carrera política. Entonces llegó la política. En 1999 intentó postular a la presidencia a través del Partido Reformista de Jesse Ventura, pero decidió finalmente no presentarse. En 2004 se convirtió en presentador del reality show para emprendedores The Apprentice, convirtiéndose en una celebridad global. En 2012 coqueteó con la posibilidad de postular al partido republicado por primera vez, pero terminó apoyando a Mitt Rooney. Además, cuestionó la nacionalidad de Barack Obama y solicitó que mostrara su acta de nacimiento. Aun así, no pudo evitar su reelección y la victoria demócrata.

El 16 de junio del 2015, después de haber lanzado duras críticas contra las élites políticas estadounidenses, oficializó su precandidatura para las elecciones de noviembre de 2016, su slogan es "Make America Great Again" (Hagamos a Estados Unidos grande otra vez). Desde entonces, Donald Trump ha logrado dos cosas muy distintas una de la otra. Primero, sumar una enorme lista de enemigos por sus declaraciones contra los inmigrantes ilegales. Segundo, más y más electores conservadores a favor de sus posturas nacionalistas y radicales, que lo ven más cercano al espíritu de su partido que al resto de candidatos.

El análisis de su éxito. "El estilo directo y populista en el discurso de Trump, muy alejado del habitual tono de los políticos, le ha conferido a una pátina de autenticidad a ojos del sector más desencantado del electorado de la derecha. Los analistas políticos hacen cábalas y han elaborado hipótesis de lo más variopinto para explicar su éxito", asegura la revista JotDown.

"Por un lado resulta obvio que el mensaje de Trump es populista, maniqueo y reduccionista. Parece guiarse por la vieja máxima de perseguir que se hable de él, aunque sea mal. Toda publicidad es buena", y desde luego, ha gozado de cantidades ingentes de publicidad aunque en su mayor parte consistan en ataques.

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