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Sábado 07 de Febrero de 2015

Qué comer para evitar los temidos cambios de humor

Los cambios de humor y un estado de ánimo bajo puede deberse a una alimentación inadecuada

Los cambios de humor y un estado de ánimo bajo puede deberse a una alimentación inadecuada. Sí, así lo asegura Miguel Ángel Almodóvar en el libro “Mood Food. La cocina de la felicidad”, donde propone las recetas de 16 grandes chefs que ayudan a las personas a sentirse más felices. Pero además desgrana cómo muchos alimentos contribuyen a mejorar nuestro estado de ánimo y explica su porqué. Otros, sin embargo, no son nada buenos para nuestro bienestar.

Estas son las razones físicas que, según Almodóvar, pueden contribuir a estar con malos humos. Y estas son sus propuestas para que no ocurra:

1. Descenso de los niveles de azúcar o glucosa en sangre. Suele producir ansiedad, fatiga mental, irritabilidad, depresión, nerviosismo y cambios súbitos de humor. Si baja el azúcar, el cerebro empieza a funcionar de manera confusa: merma la concentración y es más difícil recordar.

Hay alimentos que bajan los niveles de glucosa en sangre, por ejemplo, los hidratos de carbono simples y harinas refinadas. Y aunque a muchos les pueda parecer lo contrario, es decir un placer, los siguientes alimentos también hacen bajar la glucosa: los azúcares de la bollería industrial, los pasteles, los refrescos, las galletas, los bombones, los caramelos y las chuches.

2. Incremento del ácido láctico (o síndrome de ansiedad debido a la ingesta de leche): el ácido láctico aparece en nuestro cuerpo cuando se desarrolla una intensa actividad física. Es normal, pero cuando hay deficiencia de vitaminas del grupo B pueden aparecer problemas. Si hay más ácido láctico la persona tendrá ansiedad, fatiga, confusión, temblores, miedo e irritabilidad. Hay que aportar al organismo vitaminas del grupo B que se encuentran en el cerdo, salvado de avena, jamón serrano, pistachos, judías blancas, avellanas, sardinas, salmón, lentejas, garbanzos, espinacas, levadura de cerveza, pechuga de pollo sin piel, riñones de cordero, huevos, germen de trigo y hígado de vaca o de pollo.

3. Mal funcionamiento del hígado y disfunciones hepáticas. Un hígado puede verse alterado por el consumo excesivo de alcohol (sobre todo destilados), drogas, alimentos inadecuados, altos niveles de lactosa... Eso provoca frustración, angustia, irritabilidad...

Para desintoxicar el hígado hay que reducir el consumo de carnes grasas (embutidos, preparados fritos, patés, mantequilla, azúcar, café y té); incorporar a la dieta alcachofas que son uno de los mejores depurativos hepáticos; ingerir alimentos ricos en vitamina C (pimientos, cítricos, fresas, kiwi y verduras de hoja verde); tomar abundante vitamina B12 (hígado de ternera, carne magra de pollo, levadura de cerveza, algas marinas y cereales) y vitamina B9 (brécol, coles de Bruselas, coliflor, lentejas, berros garbanzos y espinacas ).

4. Problemas inmunológicos. Si el sistema inmunológico se debilita, además de no tener defensas ante las enfermedades, se produce mal humor.

Para que no pase esto el sistema inmunológico se puede reforzar con algunos alimentos: tomar regularmente lácteos fermentados como yogur; alimentos ricos en vitamina C (piña, fresas, cítricos, kiwi, caqui, pimientos..); abundante vitamina E (aceite de oliva, aceite de germen de trigo, pan, arroz, pastas integrales y frutos secos); vitamina A (hígado de ternera, huevos, pimiento rojo, zanahorias, calabaza, albaricoque...); zinc (ostras, salmón, chocolate negro, ajo..), selenio (marisco, frutas...).

5. Estreñimiento: En el 95% de los casos se debe a la mala alimentación, sedentarismo y falta de líquidos. La solución es practicar ejercicio moderado de forma regular; incorporar fibra a la dieta (cereales, legumbres, hortalizas verdes, ciruelas, kiwis...); beber un vaso de agua por la mañana, antes del desayuno, y antes de las comidas; y evitar la ingesta de arroz, queso, chocolate, carnes rojas asadas, te, canela o pan tostado.

6. Alergias e intolerancias alimentarias causan un impacto negativo en el estado de ánmo.

7. Hacer una dieta estricta o monodieta. Todas las dietas drásticas o dietas milagros consiguen resultados enseguida, al bajar peso en agua y masa muscular, pero dejan intacto el volumen y la cantidad de grasas. Pero a medio plazo, el peso se recupera.

Fuente: ABC.es

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