Mundo
Domingo 26 de Abril de 2015

¿Por qué el placer te hace sentir culpable?

La comida, el sueño, el sexo, así como el poder o el prestigio son placeres a tu alcance. Cuando te das el lujo de derrochar en ellos has sentido eso que llaman “placer culpable”, pero ¿por qué surge esta sensación?

Investigadores de la Universidad de Michigan explica la causa de esta gran paradoja. 
 
El placer te hace sentir culpable porque la sensación de satisfacer ese deseo aumenta tu nivel de satisfacción y alegría, explica Norbert Schwarz, profesor de Marketing en la Universidad de Michigan.
 
El sentimiento de culpa está justificado con la recompensa que sientes con ese “gusto”. Por ejemplo, si cediste a un antojo, como comerte un pastel estando a dieta, lo justificas con pretextos como voy a hacer más ejercicio en la semana.
 
Un vicio temporal
 
La culpa no es más que ese sentimiento que hace que nos demos cuenta de que hicimos algo mal  y quizá tenemos que solucionarlo.
 
La culpa que se siente al dar rienda suelta al placer es efímero y temporal. Solo bastan algunos días para que ese sentimiento desaparezca, ya que el cerebro guarda este tipo de recuerdo.
 
Schwarz afirma que la memoria reconstructiva está más en línea con las expectativas que con la experiencia. Es decir, si crees que sentirás culpa por ceder a los placeres, realmente no lo puedes "recordar" hasta que realices un ejercicio de memoria. 

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