País
Miércoles 25 de Noviembre de 2015

Piden que se declare la emergencia en violencia contra las mujeres

En el marco del día de la eliminación de la violencia contra las mujeres se registra en Cuyo el mayor número de casos. 

Hace más de 20 años, en 1993, Naciones Unidas declaró que todos los 25 de noviembre sería conmemorado el Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en honor a las hermanas Mirabal, encarceladas, violadas, torturadas y asesinadas por la dictadura del presidente dominicano Rafael Trujillo, en 1960. Como se ve, el reconocimiento global de su lucha tardó décadas en llegar. Con la misma insistencia de las organizaciones civiles, y aprovechando el recuerdo, hoy será realizada la segunda marcha nacional “Ni una menos” para reclamar por la declaración de la emergencia en la materia, a medida que aumentan la cantidad de víctimas y la gravedad de las lesiones.
“Ni una menos” es una convocatoria que tiene historia, pero tuvo un hito desde el 3 de junio pasado, cuando miles de personas participaron en la marcha, tras la muerte de Chiara (la chica de 14 años embarazada y golpeada por su novio). Desde ese momento hasta la fecha han muerto en el país 85 mujeres en manos de sus parejas o ex parejas. Y aunque hubo muchas expresiones políticas en medio de la campaña electoral o fuera de ella, para conformar un sistema jurídico y social que sirva para prevenir este tipo de violencia y contener a sus víctimas, los resultados han sido escasos.
Un análisis realizado sobre la línea 144 de parte del Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia de Género 2014-2016 mostró que Mendoza es la provincia con más casos en el país, si se relaciona el número de llamados que efectivamente responden a hechos de violencia, (dejando afuera las consultas por asesoramiento) con la cantidad de población. Bajo esa lectura, en 2014 fueron registrados 17 casos cada 10 mil mujeres, mientras hasta mediados de 2015 el registro indicaba que la relación era de 15 casos cada 10 mil mujeres. En Buenos Aires, que concentra la mayor cantidad de población del país, en el mismo período 2014, los casos fueron 12 cada 10 mil, y durante el primer semestre del 2015, de 10 mujeres cada 10 mil. Siguen en términos de prevalencia, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.
Ahora bien, si se tiene en cuenta las características de los llamados, prevalece un tipo de violencia sobre otros. Según el informe, la violencia física triplica a la económica-patrimonial, dejando en tercer lugar a la violencia sexual. Claro está, la violencia psicológica y simbólica subyace en todos las otras formas descriptas.
Pero tal vez, lo que muestre con mayor rigor qué está pasando, es que el 60% de los casos se trata de mujeres entre 19 y 40 años, y que al ser consultadas sobre la duración temporal de las situaciones violentas, el 41% refieren a más de 10 años. Es decir, la violencia empieza a edades muy tempranas.
De todos modos, el Consejo de la Mujer que ejecuta el Plan de Acción Nacional defendió todo lo realizado en la materia, como la enorme cantidad de leyes aprobadas para proteger a las mujeres, los programas de empleo para contenerlas, al igual que otras políticas sociales como construcción de vivienda.

Mirada crítica
Sin embargo, los datos difundidos por el plan y la postura oficial sobre este problema, fueron duramente criticados a través de un documento firmado por una treintena de organizaciones civiles, jurídicas, relacionados a los derechos humanos, sexuales o femeninos, como Federación de Estudio e Investigaciones sobre la Mujer, Anmistía Internacional Argentina, Ágora, CELA, CEDES, la Casa del Encuentro, CLADEM, REDNAC, etcétera, entre los que se encontraba también Mumalá.
El documento indica que el Plan Nacional no es integral, al no abarcar todos los tipos de violencia; no tiene referencia alguna de la financiación adecuada para su realización; carece de un diagnóstico inicial para observar progresos o retrocesos, y no cuenta con un cronograma de acciones como para cumplir objetivos.
“Este gobierno se va con un pedido masivo para que se declare la emergencia en materia de violencia de género, y deja esa deuda. Por supuesto que el reclamo sigue. Desde el 3 de junio hasta ahora, hubo 85 femicidios y la cifra sube si se cuentan los crímenes transfóbicos”, señala en primer lugar Silvina Anfuso, miembro activa de Mumalá.
Además, explica que desde 2012, cuando se reclamó por la puesta a punto de plan nacional que atacara el problema, cosa que se hizo por parte del gobierno de Cristina Fernández en 2013, hasta ahora, sólo se promocionó el llamado al número 144. Según Anfuso, “el número es un derivador a otros organismos, pero si no se tiene un plan para fortalecer las acciones necesarias. Las denuncias es un medio formal, pero llegar a la asistencia con profesionales adecuados, hacer seguimientos de la víctima, queda librado al azar y a las posibilidades de cada lugar. Pero, además, falta todo el dispositivo de prevención de los hechos”.
Hasta 30 casos por día
La reacción del Estado, sobre todo desde el Poder Judicial, ante la demanda, ha tenido dos vías. Por un lado, la Dirección de la Mujer del Poder Judicial, que dirige Stella Spezia, inicia hoy una serie de capacitaciones para fiscales y oficiales de instrucción sobre violencia de género, que no sólo incluye aspectos legales, sino también psicológicos y sanitarios de la víctima.
Spezia explicó que esto fue necesario por la creciente cantidad de hechos que abordan a diario. “En esta dirección atendemos entre 20 y 30 casos diarios, y vemos un aumento no sólo porque existe más violencia, sino porque las mujeres empiezan a despertar, a entender que no es normal vivir con un violento”.
Según esta jurista, queda por delante concretar un refugio oficial para las víctimas, como así también un programa de tratamiento psicológico para los varones, de modo que no vuelvan a incurrir en estas reacciones contra su mujer o cualquier otra.
Una Fiscalía Especial
En tanto, Teresa Day, coordinadora del Ministerio Público, detalló los alcances de la resolución para poner en marcha la Fiscalía Especial para tratar Violencia de Género, que funciona ya en Tribunales, con guardias las 24 horas para que las denunciantes sean atendidas con el abordaje particular que requiere este tipo de delitos. “La oficina fiscal está abierta las 24 horas y la Unidad Fiscal, de lunes a viernes en los turnos habituales. Por ahora, es para que lleguen los casos del Gran Mendoza, pero la gente ya debe saber que si requiere hacer una denuncia tiene que venir a Tribunales. Esto es así, porque es lo que podíamos hacer con los recursos disponibles. Además, en todas las unidades fiscales del resto de la provincia, ya le hemos dado instrucciones para que identifiquen con otro color, los casos de violencia de género, y hemos implementado un formulario para tomar la denuncia adecuadamente y registrarlo en el sistema informático, lo que dará como resultado, un registro”, explicó Day.
Otro elemento práctico es que cada unidad fiscal cuenta con remises para trasladar a las víctimas hasta Tribunales para que sean asistidas.

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