Mundo
Sábado 04 de Junio de 2016

París tuvo un poco de tranquilidad con el descenso del nivel del Sena

La capital francesa tuvo algunas inundaciones por la crecida del río que alcanzó los 6,10 metros. Los principales museos continuarán cerrados hasta el martes. 

El nivel de las aguas del Sena descendía lentamente este sábado tras haber alcanzado los 6,10 metros sobre su nivel de referencia, una espectacular crecida que provocó el cierre de museos y de estaciones de metro en París, pero pocos destrozos.
El río Sena se salió de su lecho, inundando los quais (muelles) de la capital francesa, tras la caída de lluvias torrenciales que han causado al menos 18 muertos en Europa, cuatro de ellos en Francia.
Por precaución se cerraron museos, estaciones de metro y una línea de tren regional, situados a lo largo del río, por el que se prohibió navegar. Tampoco circulan los coches en algunas vías que bordean el Sena.
La crecida, que llegó a 6,10 metros la noche del viernes, bajó un poco, hasta 6,06 m en la mañana del sábado. Un nivel comparable a los 6,18 metros alcanzados en 1982, pero aún lejos del de 1910 (8,62 metros).
Desde entonces el nivel ha comenzado a descender. Hacia las 15H00 GMT, el río ya estaba por debajo de los 6 metros y el descenso debería acelerarse hacia el principio de la semana, aunque tardará entre cinco y 15 días en volver a la normalidad, estimó Vigicrues, organismo de vigilancia de crecidas.
Los museos del Louvre y de Orsay han puesto a buen recaudo miles de obras de arte almacenadas en sus depósitos y seguirán cerrados hasta el martes.
El viernes a medianoche el presidente François Hollande, luego de una cena oficial, acudió al Museo del Louvre --el más frecuentado del mundo, con 9 millones de visitantes por año-- para animar a los equipos movilizados.
El sábado por la mañana, las turbias aguas del Sena arrastraban trozos de madera, bolsas de plástico y desperdicios.
Desde el inicio de la crecida, turistas y parisinos se agolpan en los puentes del Sena para inmortalizar con sus teléfonos móviles o sus cámaras fotográficas al río fuera de su cauce.
"¡Es impresionante, nunca lo había visto así de alto!", señaló Bente Wegner, una alemana de 25 años que paseaba junto a su novio cerca de la catedral de Notre Dame. "Perdimos cualquier esperanza de dar una vuelta en los barcos, pero por lo menos tenemos unas fotos increíbles", contó.
Sin embargo, los bomberos han exhortado a los curiosos a "evitar ponerse en riesgo", y recuerdan que algunos lugares siguen siendo "peligrosos".

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