País
Viernes 14 de Abril de 2017

Mendoza deberá indemnizar a la familia de una bebé a quien le fracturaron la clavícula al nacer

Los padres iniciaron la demanda contra el Hospital Paroissien y un Centro de Salud. La niña ahora es incapaz de mover su brazo izquierdo.

Una importante indemnización deberá desembolsar el Estado mendocino tras una denuncia civil por un caso de mala praxis ocurrido en el Hospital Paroissien de Maipú. Los médicos le produjeron una fractura a una recién nacida que quedó con secuelas permanentes.


La demanda la iniciaron los progenitores apuntando contra ese nosocomio y el Gobierno de Mendoza, en calidad de responsable por el Centro de Salud 31 de Luján de Cuyo. A mediados de 2010, la mujer se realizaba los controles de embarazo en ese último lugar.


El 1 de julio de ese año comenzó a tener síntomas pre-parto y acudió al centro asistencial, donde le indicaron que al día siguiente debía dirigirse al Hospital Paroissien para que le realizaran una ecografía y determinar el estado del bebé.


Dos días después del estudio tuvo contracciones más fuertes por lo que su pareja la trasladó hasta el establecimiento, donde quedó internada porque estaba con trabajo de parto. Antes de ingresar a la sala, su esposo les advirtió a los médicos que los estudios indicaban que se trataba de un bebé de gran tamaño, según detallaron en la demanda.


La mujer tuvo a su hija mediante parto natural y la pequeña sufrió una fractura de clavícula debido a las maniobras que le realizaron para extraerla. Esta lesión le produjo una parálisis branquial en su brazo izquierdo.


Durante su primer año de vida, la menor fue llevada tres veces a la semana a sesiones de rehabilitación en el Hospital Notti, tratamiento que aún realiza. Incluso fue operada en Buenos Aires.


Los padres de la bebé reclamaron 350 mil pesos por la incapacidad de su hija –estimada en un 40% ya que no puede mover el brazo-, gastos médicos y daño moral.


Desde el Gobierno provincial contestaron la acusación civil manifestando que en el Centro de Salud no hubo ningún error médico y agregaron que el Hospital Paroissien es un ente descentralizado por lo que no deben responder por ese efector público.


Desde el hospital argumentaron que la mujer ha tenido cuatro partos espontáneos normales de bebés de entre 3 y 4 kilogramos, que llegó al hospital a punto de dar a luz y esto imposibilitó la cesárea. Incluso sostuvieron que si no hubiera sacado a la niña en forma urgente hubiera fallecido debido a que tenía el cordón umbilical enredado en el cuello.


El juez Juan Darío Penisse consideró que la culpa médica recae parcialmente en el Centro de Salud lujanino y no en el actuar de los galenos del Paroissien. El magistrado opinó que el médico que asistió el alumbramiento lo hizo en situación de emergencia y aplicó la técnica adecuada a las circunstancias para salvar al niño.


Este médico se encontró con los estudios del Centro de Salud que eran erróneos, ya que indicaban un embarazo con al menos dos semanas menos de las que realmente tenía, por lo que fue imposible prever que la niña iba a nacer pesando 4,800 kilogramos. "El médico se encontró en la emergencia con información distinta a la consignada y con un bebé en canal de parto con sufrimiento fetal e imposibilidad de hacer cesárea", consignó el juez en el fallo.


Finalmente condenó al Gobierno provincial a pagarle 350 mil pesos más intereses a los padres y las costas de los abogados, hecho que quedará firme si la parte vencida no apela la sentencia en los diez días hábiles.

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