País
Domingo 19 de Marzo de 2017

En Mendoza multaron a 2800 personas por contratar sexo en la calle

Se debe a un artículo del Código de Convivencia de Ciudad. Casi siete de cada diez no han pagado las penas.

Aquellos que contraten los servicios de una prostituta en las calles de la Capital de Mendoza podrán ser penados con $4.000, porque así lo establece el Código de Convivencia de Ciudad.

El año pasado, la Municipalidad comenzó a aplicar el artículo 41 de la Ordenanza 3.877/14, y ya son 2.800 las multas labradas por esta falta.

De esas multas hasta ahora se pagó el 35%, el 15% se recurrió y el 50% que resta está en vías de proceso.

Lo que se cobró son $2.500.000 aproximadamente, destinados a gastos sociales del departamento.

Cómo es la metodología
Un preventor junto con un policía circulan sobre todo por las calles de Tercera y Cuarta Sección.

Cuando encuentran a una persona de manera flagrante contratando los servicios de una trabajadora sexual le advierten de que eso no se puede hacer y anotan el nombre del cliente en un registro.

Si a esa persona la vuelven a ver en la misma situación, le aplican una multa leve, cuya pena es de 2.000 unidades tributarias, que equivalen hoy a $4.000.

"La mayoría negocia desde el auto o de la moto. Por eso lo que se hace es parar el vehículo, informarle que eso no se puede hacer y a la segunda vez se le hace el acta. Hay que dejar en claro que se sanciona al cliente", explicó Raúl Levrino, director de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Ciudad.

Según el funcionario, "hay puestos de control fijos y móviles, y así vamos trabajando las 24 horas, los 365 días del año". Principalmente se monitorean calles como Salta, Federico Moreno, Rioja, Ituzaingó y Buenos Aires.

El origen
Esta decisión nace con el planteo que le hicieron los vecinos de la "zona roja" a la Comuna, explicaron las autoridades.

"Las consecuencias que tiene el ofrecimiento de servicios sexuales en la vía pública son muchísimas: los sonidos molestos, la degradación visual del entorno urbano (grafitis, pinturas en los frentes de las casas, rotura de semáforos) y los robos o hurtos", manifestó el funcionario.

En base al escenario que describe Levrino, se elaboró el artículo del Código de Convivencia, sancionado en 2014.

En 2015, se comenzaron a hacer operativos que llevaron a cerrar 9 residencias que no estaban autorizadas para funcionar como albergues transitorios.

"Se ofrecían servicios sexuales en la vía pública y después se trasladaban a esas residencias. Durante 2015 clausuramos esos lugares y en 2016 empezamos a multar directamente en la calle", agregó Levrino.

Balance
Para el funcionario hubo una disminución de la oferta, "ahora a la mañana no se ve ofrecimiento y a la noche se ve poco".

Los controles se hacen en general con un móvil policial de la Cuarta Sección y tres móviles de preventores. Pero puede fluctuar.

Fuente: Diario Uno

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