País
Viernes 06 de Octubre de 2017

Barack Obama dijo que Macri reinició el contacto con el mundo

El expresidente estadounidense pasó por Córdoba y participó de un encuentro sobre economía y medio ambiente. Luego se trasladará a Buenos Aires, donde disertará ante 100 personas, entre ellos estará el gobernador Sergio Uñac.

En su nueva vida como ex presidente, un oficio que pocos conocen y articulan con altura, Barack Obama vino a disertar a la ciudad de Córdoba sobre los temas que más lo obsesionan en este momento: el activismo de base y el cambio climático.


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Sin nombrar nunca a su sucesor en la Casa Blanca, y apenas aludiendo a las políticas de la administración actual en Washington -que en este preciso momento está tratando de destruir su legado- el ex mandatario transmitió un mensaje optimista.


Dijo que confiaba en el poder de la gente para hacer transformaciones duraderas, y que los Estados Unidos podrán cumplir con los objetivos del Acuerdo de París, aunque Donald Trump haya decidido retirarse de él.


"Estoy feliz por volver a la Argentina", empezó Obama al pisar el escenario de la Cumbre de la Economía Verde, el seminario al que fue invitado a participar.


Recordó entonces su visita anterior al país, en marzo de 2016, ocasión en la que visitó el Parque de la Memoria y la ciudad de Bariloche con sus hijas, momentos que se encargó de recordar. "Comí mucho bife", dijo entonces, y comparó a los gauchos con los cowboys, como una manera de ablandar al público, que lo esperaba con la ansiedad con que se ve una estrella de rock muy querida.


También se encargó de señalar de que el presidente argentino, Mauricio Macri, había reconectado el país con el mundo, lo cual era muy importante porque hay temas globales que necesitan urgente solución, como el cambio climático, la creciente desigualdad económica, el terrorismo y las migraciones masivas. "Son cosas que no puede solucionar una Nación sola".


Pero el mensaje central de Obama fue otro. Y este tiene que ver con el involucramiento de la gente en causas políticas y problemas que los afectan.


Es eso que él aprendió cuando era un simple militante comunitario en una iglesia de Chicago, que fue fundamental para su formación como líder político. Contó que lo más importante, entonces, fue escuchar a las personas para entender sus problemas y ganar su confianza.


Una vez que aprendió esa dinámica, fue imparable.


"Aprendí a confiar en el poder de la gente común", dijo, "Luego, descubrí como presidente de los Estados Unidos que podés tener los mejores planes, pero si la gente no te apoya, no significa nada".


No es casual que Obama haya recalado en esta experiencia: él confesó que en su nueva vida va a dedicarse a la formación de líderes políticos. Por eso, él aceptó participar del Congreso de Economía Verde, cuyo objetivo declarado es la formación de líderes que transmitan el mensaje de una nueva relación entre las actividades productivas y el ambiente, que cambien el paradigma que existe hoy.


Pero, claro, la formación de cuadros políticos no está exenta de contenido. Y, en ese sentido, el mensaje fue claro. Uno, que hay que actuar ya contra el cambio climático -"Una batalla cuyos resultados no podremos ver inmediatamente"- y dos, que la sociedad civil, la comunidad de negocios y los gobiernos deben abrir el camino a las innovaciones tecnológicas que garanticen que en el futuro puedan seguir disfrutando de los mismos beneficios de la naturaleza que tenemos hoy.


"Necesitamos científicos brillantes que hagan descubrimientos y negocios que transformen esos inventos en productos de consumo masivo", indicó. Y para ejemplificar, usó el caso de la necesidad de desarrollar baterías para conservar la energía renovable que, por naturaleza, es intermitente. El sol no brilla siempre y el viento no sopla siempre. "Ahí, hay mucho trabajo por hacer", pero resaltó que gran parte de este será realizado por emprendedores, no por los gobiernos.


Pero aún resaltando el papel del capitalismo y de sus emprendedores, no dejó de subrayar el importante lugar que el Estado tiene en esto. Ese es el de establecer las regulaciones y los marcos para asegurarse de que las transformaciones ocurran.


Citó, por ejemplo, el caso de cuando George Bush padre estableció nuevos estándares ambientales para evitar que siguieran muriendo árboles por efectos de la lluvia ácida. La tecnología no existía cuando el gobernante adoptó esa política, pero el marco regulatorio del estado le dio el impulso para que existiera y tuviera éxito.


Lo mismo, dijo Obama, sucede hoy con el cambio climático.


Su llegada al país coincide con la decisión de Trump de deshacer una regulación que había establecido Obama respecto de las emisiones de las plantas de carbón, que son las que más dañan la atmósfera del planeta. Pero, no por ello, criticó a su sucesor.


Dijo que los Estados Unidos iban a poder cumplir con las metas de París muy a pesar de ello, y esto es porque más de 300 ciudades han decidido voluntariamente continuar con las metas a las que se habían comprometido.


En ese sentido, destacó que un estado como California, que representa a la séptima economía mundial, siga comprometido con el cambio climático y tenga tanto poder de mercado como transformar, por ejemplo, a toda la industria automovilística de los Estados Unidos. En ese sentido, también destacó la decisión de GM y Ford de comenzar a producir autos eléctricos en función de los cambios de la demanda y de la atmósfera.


"Confieso que ahora tenemos otro gobierno en Washington con otro enfoque", indicó Obama. "Pero los Estados Unidos podrán alcanzar sus objetivos porque nuestras transformaciones ya habían sido incorporadas por la sociedad", indicó.


"El acuerdo no va a mejorar las cosas por si mismo, todavía vamos a tener que alcanzar objetivos más ambiciosos", agregó. Y destacó que el auge de la economía solar, que se multiplicó por diez en su administración, ya ha creado más de 3 millones de empleos en los Estados Unidos y un cambio en los patrones de generación y consumo como nunca antes se había visto.


"La lucha contra el cambio climático no nos va a dar una clara victoria ahora. Va a tomar décadas. Pero tenemos que garantizar que nuestros hijos disfruten de lo que disfrutamos ahora. Si no lo hacemos, será tarde. Ahora tengo 56 y vamos a ver el fruto de este trabajo en el próximo siglo".


(Fuente: Clarín)

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