País
Sábado 30 de Septiembre de 2017

Acusan a un fiscal, reconocido por su lucha contra la corrupción, de tener "cuentas off shore"

Una investigación publicada por Diario El Mundo señala que el jurista argentino Luis Medina Ocampo tiene al menos una empresa "fuera de la costa".

El jurista argentino Luis Moreno Ocampo fue sindicado como titular de "al menos una empresa off shore", según una investigación publicada hoy por el diario español El Mundo, el cual también consigna que el letrado utilizó su influencia ante el Tribunal Penal Internacional (TPI) para beneficiar a un magnate petrolero libio que representaba.

Ante una consulta de Télam, el ex fiscal del Juicio a las Juntas aseguró que las informaciones difundidas se originaron en "un hackeo masivo" de sus correos electrónicos y comunicaciones telefónicas cuando estaba en Londres.

Moreno Ocampo aseguró que en base a esa filtración se expuso "comunicación privilegiada de sus clientes y el movimiento de sus cuentas en Uruguay".

La investigación difundida por la Red Europea de Investigación (EIC) y publicada por varios medios europeos, consigna que el 15 de agosto de 2012, 60 días después de haber dejado su cargo como titular del TPI, Moreno Ocampo recibió un depósito de 50 mil euros en una cuenta a su nombre radicada en un banco holandés.

Los fondos llegaron a su vez desde una cuenta en Suiza y el emisor de la operación era Tain Bay, una firma registrada en Panamá, de acuerdo a un relevamiento de datos llevado a cabo la EIC.
En este trabajo informativo se asegura que tras "un análisis de 40 mil documentos" -que incluyen balances contables, cables diplomáticos y correspondencia- se determinó que la titularidad de Tain Bay era de una sociedad llamada Forman Management, que pertenecería al ex fiscal del juicio a las Juntas y a su esposa, Elvira Bulygin.

Al ser requerido por esta agencia sobre este tema, el abogado afirmó que asesoró a un cliente en "cómo usar la ley internacional para reducir violencia en Libia".

Se trataba de una iniciativa que se focalizaba en cómo hacer justicia sobre para los crímenes cometidos por diferentes partes del conflicto que empezó en el 2014 en Libia, incluyendo milicias bajo el comando de Khalifa Hartar y otras milicias conectadas con Al Qaeda y el ISIS", explicó.

El jurista estimó que la operación de hackeo masivo de la que fue víctima ocurrió pocas semanas después de que empezara a preparar "una investigación sobre el supuesto involucramiento de Qatar en la financiación de terrorismo de origen Islamico".

La investigación del diario asegura que la pareja estuvo al frente de esa sociedad durante los nueve años que duró la gestión de Moreno Ocampo al frente del TPI, responsable de procesar los crímenes contra la humanidad que comenten los gobiernos contra las poblaciones civiles, en función de los preceptos fijados por el Estatuto de Roma de 1998.

Además, la nota señala que Bulygin estaba vinculada a Lucía Enterprises, con sede en Belice y que en septiembre de 2012 habría recibido 15 mil dólares de parte de Moreno Ocampo.

La pareja era accionista de Yemana Trading, establecida en las Islas Vírgenes Británicas y operadas por el estudio de Mossack Fonseca, vinculado a la trama de los negocios off shore revelados por la investigación periodística de los Panamá Papers.

"Tenía que protegerme en un país donde los bancos un día deciden llevarse su dinero. Así que tenía dinero fuera de Argentina", justificó Moreno ante la requisitoria del EIC, según se informa en varias publicaciones.

El letrado aseguró además "no haber evadido impuestos y percibir un salario anual de 150 mil euros durante su gestión al frente del TPI, sin percibir ningún otro ingreso.

La investigación sostiene que Moreno pudo haber puesto en riesgo "la confidencialidad" de las investigaciones que seguía el Tribunal al representar los intereses del magnate petrolero de origen libio Hassan Tatanaki.

Moreno Ocampo se presentó a mediados de 2015 en la señal televisiva estadounidense CNN como patrocinador de Justice First, impulsada por Tatanaki y que tenía como objetivo promover la paz en Libia, nación afectada desde 2011 por un prolongado conflicto interno desde la caída Kadafi.

El consorcio informativo cuenta que Tatanaki estaba relacionado en realidad con el general Khalifah Haftar, líder del Ejército Nacional Libio, una de las facciones involucradas en la contienda interna.

Este señor de la guerra lanzó en 2014 una ofensiva contra otros grupos armados que derivó en ataque contra civiles, lo que motivó la preocupación del TPI.

Para el EIC, Moreno no podía ignorar que su cliente estaba en conexión con Haftar, ya que había sido advertido por funcionarios de la Corte Internacional que el líder militar había utilizado el canal de televisión de Tatanaki para dirigirse a los habitantes de su país y amenazar de muerte a todo aquel que no se uniera a su ofensiva.

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