País
Lunes 26 de Septiembre de 2016

Murió en Rosario un joven que había quedado cuadripléjico tras ser herido por un ladrón

Pablo tenía 38 años y vivía en su casa de barrio Arroyito. En una reciente entrevista pidió "que los jueces juzguen como se debe juzgar, con condenas sin compasión".

El fin de semana falleció Pablo Semitiel, el joven que en abril de 2013 quedó cuadripléjico en Rosario tras recibir una bala en una vértebra por parte de un sujeto "peinado a la gomina y con una sonrisa sádica" -como él mismo los recordaba-, que disparó al aire para cubrir su huida de un robo.

En una reciente entrevista con el diario La Capital de Rosario, el joven recordó el episodio que le cambió la vida.

"Fue el 16 de abril de 2013, a las 17.05. Fui a un negocio al que le vendía cotillón y después iba a ir a tomar un helado con mi hermana. Era lindo día y yo siempre disfruté de la vida. Tenía una rutina, me daba gustos, sacaba fotos profesionales y había vuelto de pasar unos años en España. Estaba viviendo una linda vida, era tan libre", contaba con tristeza.

Según cuenta la crónica del diario rosarino, aquella tarde pasó por un negocio de Vélez Sársfield y Mar del Plata que estaba siendo asaltado. Cuando el ladrón salió del local Pablo lo miró y se quedó tieso. El asaltante también lo miró.

"De esa mirada me acuerdo todos los días. Un tipo peinado a la gomina, cínico y con una sonrisa sádica como diciendo «a mí no me va pasar nada». Y disparó". Pablo sintió un rayo y se desplomó. Su hermana María Emilia le tapó la herida con su remera hasta que llegó un móvil policial y lo llevó al Heca, donde lo operaron, le sacaron la bala y se la entregaron a su madre. Y nada más. Años después él supo que quien le disparó habría muerto en un robo.

En las últimas horas su muro de Facebook se llenó de mensajes y fotos recordando a Pablo, quien en la nota de septiembre con La Capital pidió "que los jueces juzguen como se debe juzgar, con condenas sin compasión, con la pena que merece quien mata, quien hiere, quien roba. Cuando yo estaba en el Heca conocí a un pibe que le habían dado 16 tiros, quedó parapléjico y me enteré que ahora roba en la silla de ruedas, se pone un arma bajo la pierna y sale a robar. Lamentablemente hay mucha reincidencia en el delito".

Fuente: La Capital de Rosario.



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