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Miércoles 11 de Octubre de 2017

Rajoy sobre la declaración de independencia de Cataluña: "Ningún país se lo tomó en serio"

Rajoy, compareció en el Congreso de los Diputados y destacó que "Lo que no es legal no es democrático. Ningún supuesto resultado puede legitimar ninguna decisión política y, ni mucho menos, la independencia de Catalunya."

El presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, ha confirmado en el Pleno del Congreso de los Diputados que el Ejecutivo ha activado el artículo 155 de la Constitución española al requerir formalmente al Gobierno de la Generalitat "que confirme si ha declarado la independencia de Cataluña".

"Este requerimiento, que se produce al amparo del artículo 155 de nuestra Constitución, pretende ofrecer a los ciudadanos la claridad y la seguridad que requiere una cuestión de tanta importancia", ha explicado Rajoy, que ha insistido en que "la respuesta" que de el presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, "marcará el futuro de los acontecimientos en los próximos días". "En su mano está volver a la legalidad y restablecer la normalidad institucional" o "prolongar un periodo de inestabilidad, tensiones y quiebra de la convivencia en Cataluña", ha añadido.

Rajoy ha afirmado que "los gobernantes de Cataluña han usado su posición institucional" para hacer "un ataque desleal y muy peligroso" contra "la Constitución, la unidad de España, el Estatuto y la convivencia". "El referendum del 1 de octubre ha fracasado rotundamente. Ningún supuesto resultado de este referéndum ilegal y fraudulento puede ser esgrimido como argumento para legitimar ninguna decisión políticia y mucho menos la independencia de Cataluña", ha añadido.

"Los gobernantes de Cataluña no pueden alegar que no se haya dialogado con ellos porque no es verdad", ha subrayado el presidente, que también ha desmentido "que no hayan recibido apoyo económico por parte del Gobierno".

Además, el jefe del Ejecutivo español ha asegurado que se trata de "un plan antidemocrático desde su origen" y también "en sus métodos y consecuencias", recordando lo que sucedió en el Parlamento de Cataluña los días 6 y 7 de septiembre, cuando se aprobaron las leyes de desconexión, suspendidas por el Tribunal Constitucional.

Rajoy ha criticado que "para imponer su proyecto", las autoridades catalanas necesitan "azuzar a unos catalanes contra otros" y "pasar por encima de todo". "Ante este golpe al Estado de derecho, la respuesta ha sido proporcional e integral", ha añadido.

Por otro lado, el presidente ha asegurado que el referéndum del 1 de octubre "carecía de toda garantía democrática", enumerando todas las irregularidades que, a su juicio, se han cometido. "No existe un solo país en el mundo que se haya tomado mínimamente en serio lo que vivimos el pasado 1 de octubre", ha afirmado.

Además, Rajoy ha asegurado que "la farsa" del 1 de octubre "no fue un ejercicio democrático", sino "un ejercicio contra la democracia". "La democracia no se puede ejercer al margen de las reglas que lo ordenan, y allí donde son violentados es que no hay una democracia. Votar contra la democracia o al margen no es democracia", ha insistido.

"Cuando se rompe la ley democrática, la sociedad se resiente y se allana el camino hacia la sinrazón y el caos, se rompe la convivencia y se liquida el bienestar", ha añadido.

Rajoy también ha afirmado que "nunca Cataluña ha gozado de más libertades, autonomía y reconocimiento" y que "el independentismo está a punto de dar al traste con la mejor época de la historia de Cataluña". "La independencia no será reconocida por Europa y ahora todo el mundo sabe que tendrá graves consecuencias", dice el presidente.

El jefe del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, comparece este miércoles en el Pleno del Congreso de los Diputados para informar sobre la situación en Cataluña. Así, Rajoy dará más detalles sobre el requerimiento enviado al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, para que aclare si ha habido o no declaración de independencia. Esta decisión, tomada en un Consejo de Ministros extraordinario, abre la puerta al artículo 155 de la Constitución española, que supone, de facto, la intervención de la autonomía de Cataluña.

En un ambiguo y polémico discurso, Puigdemont dejó ayer en suspenso la declaración de independencia para buscar el diálogo y la mediación internacional, aunque previamente dio por válidos los resultados del referéndum del 1 de octubre y declaró el inicio del proceso hacia la República de Cataluña. Sin embargo, el Gobierno español ya había anunciado que no aceptaría esta fórmula intermedia.

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