Sábado 09 de Julio de 2016

Mira el ritual extremo de las águilas calvas para aparearse

Las diferentes versiones del apareamiento en el reino animal llegan en ocasiones a hacer contribuciones casi poéticas a la narrativa sobre los vínculos que pueden crearse entre dos seres. 

Las águilas calvas o Haliaeetus leucocephalus pueden ser encontradas en el norte de México, Estados Unidos, Alaska y Canadá. De acuerdo con Bryan Watts, un experto en esta especie y director de un centro para su conservación en la Universidad de Commonwealth, “estas aves son muy sociales y tienen una habilidad increíble para encontrar otras aves de su especie”. Fuera de la temporada de apareamiento las águilas suelen juntarse en grupos y vivir una clase de gallineros colectivos, cerca de los cuales hay lugares donde acosutmbran reunirse, llamarse e interactuar.
Pero las cosas cambian durante la etapa de apareamiento pues estos pájaros suelen tornarse agresivos y territoriales. Tanto los machos como las hembras son capaces de entablar batallas que a veces resultan mortales. Los científicos no saben exactamente cuáles son las características que las águilas buscan en sus posibles consortes, pero parece ser que buscan a un compañero capaz de soportar una intensidad equiparable en el vuelo pues uno de sus rituales de cortejo incluye las acrobacias en caída libre que mencionamos anteriormente. A veces, estas acrobacias aéreas son precedidas por un juego de persecución. Pero eso no es todo, ocasionalmente las águilas realizan una clase de vuelo que evoca a una montaña rusa, pues una de las aves empieza a seguir los mismos patrones de subida vertical para luego lanzarse en picada, sólo para repetirlo otra vez.
Una vez junta, la pareja también trabaja para reunir los materiales del nido para los aguiluchos. A veces el macho reúne los materiales y se los da a la hembra para que lo construya. Este proceso puede tomar hasta un par de meses tras los cuales ambos empollarán los huevos y pasarán juntos el resto de su vida, ya que según Watts las águilas tienen un índice de divorcio de menos de 5% y generalmente sólo buscan otra pareja si la suya muere. Aunque el arreglo de una pareja de dos águilas no es la única posibilidad, los expertos también han reunido información sobre muchos casos de tríadas que típicamente involucran a un macho y dos hembras. Esto puede resultar conveniente, pues las tres águilas adultas se distribuyen las tareas y apoyan en el cuidado de las nidadas. Aunque en realidad es necesaria más investigación sobre este y otros aspectos de la vida de las águilas calvas, quizá en un futuro no muy lejano podamos tener un horizonte más amplio al respecto, pero por ahora podemos deleitarnos con la fuerza poética de su vuelo gracias a este video. 
 
Fuente: pijamasurf

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