Policiales
Viernes 04 de Febrero de 2011

Mendoza: el joven torturado en San Felipe tiene 19 años y estaba preso por fumar un porro

Su familia lo reconoció cuando vio por Canal 7 el video de las torturas. Los guardiacárceles lo habían golpeado porque él los insultó cuando pisaron los lentes de su madre.

A Susana González le sonó demasiado familiar la voz del preso torturado, esposado y atado a una reja, quien a gritos y por favor pedía que dejaran de pegarle. Mientras miraba por televisión no tardó en alarmarse, pues ella tiene un hijo preso en el complejo penal de San Felipe.

Sin embargo, a veces la realidad es tan cruenta que uno se resiste a creer. Sus dos nueras y otros de sus hijos no tuvieron la menor duda al ver el video. Susana acababa de ver a William, su hijo de 19 años, siendo torturado por los guardiacárceles. Un mensaje de texto de él confirmándoselo y pidiéndole que hiciera la denuncia no dejaría duda.

Ayer, en las puertas de la Justicia federal, la mujer aún no podía vencer la incredulidad de lo que sus ojos habían visto. Y mucho menos que todo hubiera sido, según contó ella, “por unos lentes”.

“Me enteré por el video que era él cuando le reconocí la voz. Yo sabía que lo habían golpeado cuando lo vi en una visita, pero nunca me había dicho de la manera en que lo habían hecho, como salió en el video”, dijo Susana González.

La mujer confirmó que las torturas que recibió su hijo, William Vargas, fueron el 6 de junio pasado y contó que ella lo pudo ver recién dos semanas después de esos castigos, porque tras recibir la brutal paliza el joven preso fue sancionado con 15 días de aislamiento, prohibiéndole la visita.

Susana contó a Diario UNO: “Me llamó para decirme que no fuera a la visita porque estaba sancionado por 15 días. Cuando pude verlo (después de ese tiempo), estaba deprimido y medio triste, con los ojos llorosos. Lo abracé y me dijo que no lo hiciera, que le dolían las costillas. Allí me di cuenta de que le habían pegado. Me dijo que era por los lentes y porque los guardiacárceles me habían insultado a mí y él se violentó con los penitenciarios”.

La mujer precisó que le dijo a su hijo que iba a reclamar a las autoridades de San Felipe, pero el joven la desalentó: “Me dijo que no hablara nada con ninguna autoridad, porque después lo iban a verduguear más, así que no hablé con nadie”.

La discusión por “los lentes”
Unos anteojos de su madre habrían sido la chispa que desató una serie de situaciones que terminaron con los penitenciarios torturando al joven presidiario.

Al menos así lo contó Giselle Oviedo, cuñada de William, una de las víctimas de las torturas.

Relató que “a la madre de mi cuñado se le quedaron los lentes en una visita, entonces él se los llevó al pabellón para guardárselos. El guardiacárcel lo vio entrar con los anteojos, se los quitó, los tiró al piso y se los rompió a los pisotones. Entonces él se enojó y se ‘picudeó’ con el policía (penitenciario), por eso en el video lo tratan de bocón, de boconear al personal, pero no porque sea un buchón, sino ‘picudo’ por discutir con ellos”.

Agregó que “mi cuñado se quejó por los anteojos de su mamá y el policía lo insultó, le dijo la concha de tu madre, hijo de puta, y entonces ahí le han pegado, por ‘picudito’. Y no está bien eso, porque a él le insultaron la madre y es sabido que en el penal eso es muy grave y cualquiera va a hacer lo que pueda para defender a la madre”.

“Por esto de los anteojos estuvo 15 días aislado y no lo vimos, después apareció algo golpeado, pero nunca nos contó lo que había pasado. Cuando vimos eso nos quedamos sorprendidos, esto no puede quedar así. No es cuestión de que porque esté preso lo traten así”, se indignó Giselle.

Torturado y sin libertad
Al momento de las torturas, William Vargas era un preso procesado por un delito de tenencia de drogas que aún no había recibido condena, la que finalmente se le dictó en setiembre, cuando su abogado pactó con la fiscalía federal una sentencia de 3 años de prisión a cambio de reconocer haber quebrado la ley.

Cuando en setiembre le impusieron la sentencia, el joven llevaba más de 8 meses preso y, por lo tanto, técnicamente le correspondía el derecho a la libertad condicional.

Sin embargo, la sanción con castigo de aislamiento que le aplicó el penal tras la paliza que recibió, a instancia de los penitenciarios que lo torturaron, lo privó de salir de la cárcel, ya que en la Justicia federal, por esa sanción, le rechazaron la petición de volver a la calle.

Pidieron que lo trasladen
Tras las revelaciones de las torturas, el abogado Ricardo Sánchez, representante legal de William Vargas, víctima de los tormentos, solicitó ayer a la Justicia federal el traslado inmediato del joven a la Unidad Penal 32, la alcaldía de esos tribunales, ubicada en la calle España, para resguardar su seguridad, atento a todo lo que ya se ha hecho público.

Además, pidió la excarcelación de su defendido, mientras reinicia el trámite de libertad condicional bajo el argumento de que ya lleva 1 año y 2 meses preso, cuando la condena que recibió es de 3 años, caso en que la ley permite el recupero de la libertad con 8 meses de cárcel.

La otra alternativa para Vargas y para el otro joven que sale en otro video que muestra cuando es golpeado sería el traslado al penal Almafuerte, versión que circulaba anoche.

Mientras tanto, la fiscalía federal evaluaba ayer si investigará las torturas (que ahora instruye la Justicia provincial), ya que la víctima es de su jurisdicción. De ser así, la fiscalía especial debería enviarle todo lo actuado y declararse incompetente.

Alejandro Gamero - Redacción UNO

Comentarios