Murió Fidel Castro
Domingo 27 de Noviembre de 2016

Los cubanos encaran un futuro sin Fidel Castro

La Habana amaneció en silencio. Los bares cerraron y las bodas y los conciertos se suspendieron en tributo a su fallecido líder

La música calló, las bodas se cancelaron y la gente lloraba en las calles ayer, el primer día que vivieron los cubanos sin el líder que llevó a su isla a una mayor igualdad social y años de ruina económica. En una Habana silenciosa, decenas de cubanos dijeron que sentían verdadero pesar por la muerte de Fidel Castro, cuyas palabras e imagen llenaban las páginas de libros escolares, las ondas de radio y las primeras palabras desde antes de que muchos de ellos nacieran. En charlas más íntimas, algunos expresaron la esperanza de que su muerte disminuya la presión para el camino de reformas emprendido por el presidente Raúl Castro. Los dos hermanos condujeron a los rebeldes barbudos desde las montañas de la Sierra Maestra oriental hasta la capital, donde instauraron un gobierno comunista a 145 kilómetros de Estados Unidos.

   Pero desde que Raúl, de 85 años, sucedió a su hermano enfermo, se dio un limitado florecimiento de la empresa privada y el año pasado restauró las relaciones diplomáticas con Washington. "Raúl tiene en su espíritu que el país avance, hace comercio con el mundo entero, hasta EEUU", dijo Belkis Bejerano, ama de casa de 65 años, de la barriada Centro Habana. "Comercio es lo que Raúl quiere, nada más. Fidel estaba plantado (estancado) en la Sierra Maestra todavía".

   Ayer, muchos cubanos en la isla describieron a Fidel Castro como un hombre con defectos, pero merecedor de respeto. Trajo a Cuba la atención de salud gratuita, la educación y la verdadera independencia de Estados Unidos, aunque impuso un sistema político y económico que dejó calles y edificios en estado de deterioro e impulsado a las elites jóvenes e instruidas a buscar una mayor prosperidad en el exterior. "De mi generación Fidel fue un padre para todos nosotros", dijo Jorge Hernández, electricista de 45 años. "Espero que sigamos para adelante porque realmente este pueblo es grande, es fuerte, inteligente, ahora que hay muchas transformaciones, unos cuantos cambios pero yo creo que la Revolución va a seguir igual y va a seguir siempre adelante".

   En 2013, Raúl Castro anunció que se retirará al finalizar su actual período en 2018, y por primera vez designó a un heredero que no pertenece a la generación que hizo la revolución: Miguel Díaz Canel, de 56 años. La muerte de Fidel Castro "pone de relieve la mortalidad de la primera generación de esta revolución", dijo Philip Peters, especialista en Cuba, "y pone de relieve la ausencia de un grupo de líderes potenciales capaces de hacerse cargo y conectados políticamente con la gente".

   Cerraron los bares, se suspendieron los conciertos y se ordenó a los restaurantes que no sirvieran bebidas alcohólicas. Los diarios oficiales aparecieron con sus titulares en negro en lugar del rojo o azul habituales. Pero muchos cubanos ya imaginaban los años venideros sin Fidel Castro. "Las ideas de Fidel siguen vigentes", dijo Edgardo Casals, escultor de 32 años. "Pero para atrás ni para tomar impulso, hay que buscar nuestra forma. Hay que mirar el futuro que es de nosotros las jóvenes generaciones".

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