Ovación
Martes 27 de Septiembre de 2016

¿Lo tenías? Conocé la historia del italiano que pasó 22 días en coma y tiene tatuado el escudo de Boca

Fabio Pisacane, jugador del Cagliari, sorprendió con la imagen que lleva en su brazo. El futbolista napolitano estuvo cerca de la muerte.

La historia surgió casi de casualidad a través de una transmisión televisiva y empezó a darse a conocer en todo el mundo. Fabio Pisacane, jugador del Cagliari que debutó en la Serie A a los 30 años y tras haber superado una grave enfermedad que le dejó en coma 22 días portaba en su brazo un escudo de Boca.

"Un día me levanté, me quise quitar el pijama y no pude, no podía levantar los brazos. Fue tremendo. Es como si usted ahora quisiera tomar un bolígrafo, su cerebro quiere hacerlo, pero la mano no responde", remembró.

Pisacane tenía apenas 14 años el día que intentó quitarse el pijama y no pudo. Llevaba un mes en Génova. Había dejado Nápoles para probar suerte en las inferiores del Genoa. Sufrió el síndrome de Guillain-Barré, un trastorno neurológico en el que el sistema inmunitario ataca al sistema nervioso. Las señales no llegan y los músculos no responden. En el peor de los casos se llega a sufrir parálisis que pueden causar la muerte.

Ingresó en el hospital el 9 de septiembre de 2000. La rehabilitación duró un año. "Tenía que volver a reactivar los músculos empezando de cero y más en el estado en el que estuve en el hospital", aseguró. Doce meses más tarde llamó al director del Genoa que lo fichó con 14 años y le dijo que estaba recuperado y que quería volver a jugar, sueño que cumplió el pasado domingo.

"Nunca tiré la toalla. Recuerdo que lo primero que le dije a mi padre cuando empezó la parálisis fue: 'Si no puedo jugar al fútbol, mejor que me muera. Ahora con 30 pienso que la vida es un bien tan valioso que no se puede comparar con ningún deporte ni con ninguna otra cosa material. Amo la vida porque me ha dado cosas más importantes que el fútbol: mi mujer y mis dos hijos. Hoy juego para que estén orgullosos de mí. No soy ni Cristiano ni Messi, pero sí me gusta hacer llegar un mensaje a para todos los niños que me ven desde casa", reflexionó.

Queda la incógnita, entonces: ¿De dónde proviene el fanatsimo por Boca? Algún día lo contará y ese relato se sumará a su increíble historia de superación.

Fuente: pasionfutbol.com

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