Policiales
Lunes 28 de Diciembre de 2015

Le eleva la preocupación por la fuga de tres condenados por el triple crimen de General Rodríguez

Los hermanos Cristian y Martín Lanatta, y Víctor Schillaci, redujeron a guardias de la cárcel de máxima seguridad de General Alvear y huyeron en un auto. Ofrecen recompensa por información.

Tres de los condenados por el triple crimen de General Rodríguez se fugaron ayer del penal de la localidad de General Alvear, en la provincia de Buenos Aires, luego de llevarse cautivo en un auto a un guardia a quien liberaron sano y salvo. Tras la evasión, la gobernadora María Eugenia Vidal removió la cúpula del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) y ofreció dos millones de pesos como recompensa a quien aporte información sobre el paradero de los prófugos.

Fuentes policiales, judiciales y oficiales confirmaron que los fugados fueron los hermanos Cristian Lanatta, de 40 años, su hermano Martín, de 41, y Víctor Schillaci, de 33, quienes cumplían la pena de prisión perpetua por los asesinatos de Sebastián Forza (34), Damián Ferrón (37) y Leopoldo Bina (35), acribillados a balazos en agosto de 2008.

Por el triple crimen también fue condenado Marcelo Schillaci, de 34 años y hermano de Víctor, quien no estaba alojado en la misma cárcel por problemas de salud. Un quinto involucrado, Ibar Esteban Pérez Corradi, sindicado como autor intelectual pero que nunca fue apresado.

Actualmente, los hermanos Lanatta están con condena firme mientras que los Schillaci apelaron ante la Suprema Corte de Justicia provincial.

La fuga tuvo una gran repercusión teniendo en cuenta que, más allá del resonante crimen por el cual los evadidos fueron condenados, Martín Lanatta realizó meses atrás una denuncia en la que acusaba al entonces jefe de Gabinete de Cristina Kirchner, Aníbal Fernández, de haber sido el autor intelectual del triple crimen (ver página 34).

De madrugada. La fuga se produjo ayer a la madrugada cuando los tres presos estaban en el sector de sanidad de la cárcel de General Alvear, un partido bonaerense ubicado a unos 220 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires. Voceros judiciales confirmaron que los reclusos estaban allí por razones de seguridad, por decisión de la jueza de Ejecución Penal Nº 1 de Mercedes, Marcela Otermín, tras la denuncia de Martín Lanatta contra Aníbal Fernández.

Según determinaron los investigadores, pasadas las 2.30 de la madrugada los tres presos sorprendieron a dos guardiacárceles especiales que tenían destinados a su cuidado y los amenazaron, al parecer, con una réplica de arma de fuego.

Los evadidos vestían ropas oscuras, similares a las del personal del SPB. Tras dejar a los dos guardias encerrados en un baño transitaron por los distintos pasillos de la unidad hasta llegar al exterior. Una vez allí, se apoderaron de un Fiat Europa de un efectivo del SPB y a bordo del mismo recorrieron casi 200 metros hasta el puesto 1, donde redujeron a un tercer guardia; lo amordazaron y se lo llevaron cautivo en el auto.

Vehículos. Las fuentes agregaron que los Lanatta y Schillaci continuaron la marcha con el custodio EM_DASHde apellido SantosEM_DASH como rehén hasta Villa Belgrano, barrio ubicado a unas cuadras de la cárcel. Allí abandonaron el auto con el guardia en su interior.

Una cámara de vigilancia captó a las 2.45 cuando los presos bajaron del auto en el cruce de las avenidas Belgrano y 9 de Julio de dicho barrio, tras lo cual se observó el paso de una camioneta negra que dobló a gran velocidad por la prolongación de 9 de Julio rumbo a la ruta nacional 205, distante unos 30 kilómetros de dicho punto. Fuentes judiciales precisaron que ese segundo vehículo, una Toyota Hilux también fue abandonada en la fuga, mientras que minutos después el guardia Santos pidió ayuda a vecinos que llamaron al 911.

En el interior del Fiat se secuestró la réplica de arma de fuego, en tanto que todo indica que los evadidos también se apoderaron de otras armas largas pertenecientes al SPB antes de completar la fuga.

Especial. Los informantes judiciales indicaron que Martín Lanatta contaba con una custodia especial desde que en agosto pasado denunciara públicamente que Aníbal Fernández estuvo vinculado al triple crimen pero que la misma le fue retirada después de las elecciones.

"No sabemos por qué se levantó la custodia especial, se supone que es una decisión judicial", dijo ayer a la tarde a la prensa Juan, hermano de uno de los guardias que se encontraba en el penal al momento de la fuga. Sin embargo, otra de las fuentes consultadas sostuvo que el primer guardia que redujeron pertenecía a la custodia permanente dispuesta sobre Lanatta.

Tras la fuga se dio intervención al fiscal de General Alvear Cristian Citterio y al juez de garantías Nº 3 de Azul, Federico Barberena, quienes quedaron a cargo de la causa.

Búsqueda. En ese contexto, ayer unos 600 efectivos de la policía bonaerense con tres helicópteros de la fuerza y efectivos del Grupo Halcón, fuerzas federales y de Interpol seguían con la diligencias para recapturar a los evadidos.

Custodias. El Ministerio de Seguridad bonaerense dispuso custodia policial para los familiares de las víctimas del triple crimen, y para fiscales y abogados de la causa. Además el gobierno bonaerense ofreció dos millones de pesos para quien aporte datos que permitan recapturar a los fugados.

El ministro Cristian Ritondo se reunió ayer con la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, y firmó la resolución que oficializa la recompensa. Los datos deberán presentarse ante los fiscales generales de Cámara de los distintos departamentos judiciales bonaerenses, la Unidad Funcional de Instrucción Nº 20 Descentralizada de General Alvear o ante la Dirección Provincial de Registro de Personas Desaparecidas, y se deberá garantizar la confidencialidad de la información y la reserva de la identidad de las personas.

Remoción. Según la información preliminar, ayer los pesquisas judiciales presumían una falla de los penitenciarios que debían custodiar a los evadidos. En ese marco, Vidal removió ayer a toda la cúpula del SPB. “El gobierno de la provincia dispuso la remoción de toda la cúpula del Servicio Penitenciario, al igual que el jefe de la Unidad Penal de General Alvear, más allá del sumario interno y la denuncia judicial”, se comunicó oficialmente.

La jefa hasta ayer del SPB, María Florencia Piermarini, había presentado su renuncia el 23 de diciembre pero la dimisión no había sido aceptada para que la fuerza no quedara acéfala durante el fin de semana largo por las fiestas y hasta que se designara a su reemplazante. Ayer a la tarde fue nombrado en ese puesto Fernando Díaz, quien se venía desempeñando como subjefe del SPB.

Comentarios