Mundo
Viernes 15 de Abril de 2016

Las tortugas del desierto cambiaron los planes de un cuerpo de marines de EE.UU.

Lograr que el cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos se repliegue no es algo que esté al alcance de muchos.

Hacerlo sin que haya enfrentamiento bélico de por medio es, además, admirable.
 
Y que las responsables de este cambio de planes sean tortugas del desierto que tardan días en recorrer apenas 1,5km de distancia es llamativo… y posible.
 
Entrenamiento en condiciones reales
 
La Infantería de Marina de Estados Unidos utiliza terrenos en los que se dan condiciones similares a situaciones reales de guerra para entrenar a sus miembros.
 
Por ejemplo, el desierto.
 
Es el caso de la base de combate tierra-aire que los marines tienen en Twentynine Palms, una población del condado de San Bernardino, en el desierto del Mojave, California.
 
La idea del ejército era expandir la base para poder organizar una misión especial de formación y entrenamiento con tanques y armamento pesado durante todo el mes de agosto.
 
Sin embargo, la presencia en la zona de más de 1.000 tortugas del desierto hizo que el ejército reconsiderara los planes.
 
A primeros de marzo, se anunció la puesta en marcha de un proyecto de US$50 millones que consistía en trasladar por aire cada una de estas tortugas a una reserva federal en la vecina localidad de Barstow.
 
Pero el temor a dañar a los animales hizo que se suspendiera el proyecto, al menos hasta que se encuentre una alternativa.
 
Tortugas en peligro
 
También ayudó a la cancelación del proyecto la demanda que interpuso el Centro para la Diversidad Biológica, que expresó su preocupación por el impacto que el traslado podía tener sobre estos animales ya de por sí vulnerables.
 
Las tortugas del desierto adultas pueden llegar a pesar casi 7kg y miden unos 25 centímetros de largo, aunque algunas pueden superar los 35cm.
 
Pasan la mayor parte de su vida escondidas bajo hoyos, de los que salen para comer y aparearse.
 
En las últimas décadas, el número de ejemplares disminuyó hasta el punto que las organizaciones conservacionistas dieron la voz de alarma y en 1990, el Servicio de EE.UU. de Pesca y Fauna Silvestre (USFWS, por sus siglas en inglés) añadió el animal a la lista de especies amenazadas.
 
Esta calificación oficial obliga a las agencias federales a trabajar en conjunto para estabilizar la población del animal amenazado.
 
"En las últimas tres décadas, hemos perdido hasta un 90% de la población de tortugas del desierto", le dice a BBC Mundo Debra Hughson, jefa de la oficina de Ciencias y Recursos en la Reserva Nacional del Mojave.
 
Hughson explica que la especie está amenazada por una combinación de factores y cita:
 
    La sobrepoblación de cuervos
    Los atropellos o golpes de autos
    La presencia de depredadores como coyotes, zorros, o incluso perros abandonados
    Enfermedades respiratorias
    Plantas invasoras que producen problemas de nutrición
    Las operaciones militares
 
Sin duda, la actividad humana, especialmente la circulación por carretera, es una de las grandes amenazas para la especie.
 
Las tortugas del desierto cubren largas distancias en busca de agua y comida y cruzan autopistas que atraviesan su territorio.
 
También se sienten atraídas por los charcos que se forman en las carreteras durante las tormentas.
 
Por tanto, los conservacionistas les piden a los conductores que respeten los límites de velocidad y se aseguren de que no hay tortugas cruzando el camino, especialmente durante tiempo lluvioso.
 
El traslado de los animales a otro hábitat podría ser el remate para la especie.
 
"Nuestro papel principal", indica Hughson, "es proteger el hábitat de las tortugas de otras amenazas para mantener una población estable y, con suerte, lograr que aumente".
 
"Colaboramos con el Buró de Gestión de Tierras para colocar vallas en las carreteras que eviten impactos directos de los vehículos y reduzcan la mortalidad que se produce por atropellos".
 
Negociaciones futuras
 
Por su parte, el ejército no descarta poder llevar a cabo su entrenamiento.
 
El portavoz de la base de Twentynine Palms, el capitán Justin E. Smith, destacó en un mensaje de correo que la misión "no impactará de forma negativa a las tortugas del desierto".
 
Los infantes de marina "obedecerán todos los requisitos ambientalistas", señaló.
 
La formación de agosto será a gran escala, con tres batallones, operativos con munición real y en una situación extrema de calor del desierto, precisó Smith.
 
Expertos del USFWS y representantes de Infantería se sentarán a hablar para ver cómo esta "misión de guerra" se puede realizar sin que los soldados pongan sus botas o tanques sobre las tortugas
Fuente: BBC

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