San Juan
Sábado 19 de Diciembre de 2015

Las fiestas electrónicas tienen un fuerte nexo con la droga del glamour y la exclusividad en San Juan

Hace 14 días aproximadamente que la Sección de Crimen Organizado de la Policía Federal incautó 100 pastillas de éxtasis. El objetivo era comercializarlas en una fiesta electrónica. Este fue el primer hallazgo de este tipo de drogas en la provincia.

El éxtasis fue desarrollado originalmente por la compañía farmacéutica Merck en 1912. En su forma original era conocido como “MDMA”. Fue usado en 1953 por el ejército de EE.UU. como tests psicológicos en el combate, y después resurgió en la década de los 60 como un medicamento psicoterapéutico para “disminuir inhibiciones”. No fue sino hasta la década de los años 70 que el MDMA se comenzó a usar como droga en las fiestas.
Un relacionista público organizaba fiestas electrónicas con el solo objetivo de comercializar pastillas de éxtasis, fue así que la Sección Crimen Organizado de la Policía Federal a cargo del Sub Comisario Silvio Sarabia incautaron en una vivienda de Rivadavia aproximadamente 100 pastillas.
El relacionista conocido como “El Gula” en el mes de febrero también fue investigado por una fiesta privada en Pocito en donde más de 150 personas  asistieron con las bebidas que fueran a consumir, pero llamó poderosamente la atención que en los frezer del lugar solo hubiera botellas de agua mineral. Indicio de la posible presencia de éxtasis entre los invitados.
Se recomienda que la pastilla no sea acompañada con bebidas alcohólicas ya que puede ser una mezcla fatal.
Por lo que explicaron fuentes policiales a sanjuan8.com a medida que crecen las fiestas electrónicas más pastillas de éxtasis circularán en el ambiente exclusivo de la noche.
Estas mismas fuentes indicaron que el relacionista público seguramente desde hacía tiempo comercializaba la droga en las diferentes fiestas que organizaba.
Este medio digital tuvo acceso a las fiestas privadas que llevó a cabo y en donde probablemente aprovechaba para vender la costosa droga. Entre ellas está la fiesta electrónica Hate Paris en el boliche de La Meseta, Pocito; otro de los eventos que organizó fue Cordillera de los Unders en Cepas Argentinas, Rivadavia, también hacia eventos privados en el boliche conocido como Mute y en la finca El Bartol.
Por lo que trascendió este hombre de 37 años vendía la droga que provenía de Córdoba, Santa Fe, Mendoza o Buenos Aires a un costo 350 pesos por dosis, pero fuentes policiales aseguran que la pastilla en la fiesta puede llegar a salir 700 pesos y una botella de agua mineral tiene un costo de 150 pesos.
Las mismas fuentes policiales expresaron que en el 99.9 % de las fiestas electrónicas hay éxtasis y las maneras de distribuirlas es usar a chicos o chicas atractivos para distribuir la droga entre los invitados. Y los efectos estimulantes y psicodélicos que genera la droga  permiten disfrutar con una mayor intensidad la duración de las fiestas.
Es importante entender que las salidas nocturnas que muchas veces comienzan en el fin de semana ya no finalizan a altas horas de la madrugada, sino que continúan hasta el día siguiente. En este sentido, el éxtasis logra ser la droga favorita de esta cultura de la moda, exclusiva y de alto poder adquisitivo  porque otorga un sentido instrumental al permitir una conexión entre aguantar largas horas de baile y cultivar la música electrónica.
Este importante hallazgo debería marcar un antes y un después en cuanto a la investigación por parte de las autoridades de la provincia en cuento a las fiestas exclusivas y la presencia del éxtasis.
 

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