Policiales
Viernes 09 de Septiembre de 2016

La muerte de Leslie Arustizia desnudó una realidad con demasiadas fallas

Una mujer que conducía en contramano por Circunvalación, perdida y medicada, un carnet que fue otorgado pese al claro impedimento que demostró la conductora al salir del lugar, las faltas de cámaras de seguridad en la Avenida y la impericia policial, con la falta de respeto de la víctima a través de fotos impresionantes; dan cuenta de un caso que desde todo punto de vista pudo haberse evitado.

En la mañana de ayer una mujer con un claro trastorno de salud tomó un auto y salió en contramano por avenida de Circunvalación. Pasó cuatro puentes a gran velocidad antes de embestir de lleno a una pareja que circulaba en moto, por su mano y con los cascos correspondientes. Increíblemente de alguna forma, Irma Sánchez tenía acceso a las llaves de ese vehículo y nadie vio que salía en el estado en el que lo hizo.

A esto se le suma que el día en el que renovó su carnet de conducir cayó en su vehículo, a la cuneta en la vereda del Emicar de una manera insólita. Luego de ello se fue a su casa, con la habilitación que le permitía seguir manejando. Evidentemente los mecanismos del Emicar fallaron y permitieron que esta mujer pudiera seguir conduciendo.
Más cerca, en la línea de tiempo, Irma pudo subir en la autopista local y conducir por el carril contrario sin que nadie más que los otros conductores -por cierto en claro peligro- pudieran advertir la maniobra. Es que la avenida de Circunvalación carece de cámaras de seguridad. Entonces no existe más registro que el que pudieron tomar las potenciales víctimas.
Sumado a esto, testigos aseguran que llamaron al 911 y nadie hizo nada. Además liberaron a la anciana a horas de haber atropellado, sin que la Justicia determinara cuál era el procedimiento a seguir. Situación que deja al descubierto la falta de comunicación que hay entre la fuerza de seguridad y la Justicia.
Por último, y después de que Leslie hubiera sido atropellada y dejada en un grave estado de salud, porque nadie evitó que los mecanismos citados anteriormente fallaran, fue víctima del morbo de aquellos que vieron la oportunidad en sacar una foto en la que se podía ver el estado de vulnerabilidad y de gravedad de la víctima.
Leslie ya descanza en paz. Se apagó una joven vida que podría haber seguido brillando para sus familiares si todo hubiese funcionado como correspondía.

Comentarios