Policiales
Sábado 21 de Noviembre de 2015

La joven que aparentemente fue víctima de un secuestro se puso en contacto con la Fundación Marita Verón

Ana P. estuvo supuestamente cuatro horas cautiva en el interior de un auto. Logró escaparse en calle Centenario y Salta, Chimbas. Denuncia irregularidades por parte de la Policía de San Juan y apuntó contra las declaraciones del Jefe de Policía

Ana P. de 22 años la semana pasada caminaba por Ignacio de la Roza a metros de calle Urquiza, Capital cuando fue sorprendida de atrás por un hombre. Este le apoyó un arma en la cintura y la obligó a ingresar a un automóvil que esperaba a unos metros del lugar, según relató la joven a sanjuan8.com. Una vez en el interior del auto fue obligada a colocar la cabeza entre sus rodillas, la chica argumenta que no pudo ver el rostro de quienes la llevaban, lo que si asegura es que unos de los hombres tenía puesto un buzo azul marino con capucha.
La joven relató que mientras circulaba el auto ella rezaba y pensaba en sus dos hijos, después cuenta que los hombres lo único que mencionaban  era el dinero que iban a cobrar por la “buena mercadería” que llevaban.
Después de varias horas el auto comienza a circular por una calle de tierra y es así que una de las puertas debido al traqueteo del automóvil se le salta el seguro, según comenta la joven. Es aquí que aprovecha para tirarse del auto en pleno movimiento logra escapar.
“Comencé a correr en contra mano, no veía nada porque ese día corría viento zonda, hasta que pude visualice a una señora que sacaba agua de una cuneta y le pedí ayuda” explica consternada Ana P.
A partir de este momento comienza una serie de irregularidades por parte de la policía, según relata la joven. “Después de esperar una hora y media la ambulancia en la casa de la señora que me ayudó, es que fui  trasladada junto a los efectivos policiales de la Comisaría 17ª a la misma seccional para declarar. Ahí estuve dos horas y me trasladaron al Hospital Marcial Quiroga en donde el médico de guardia se niega a revisarme” explica detalladamente la joven madre.
Luego según palabras de ella es trasladada al Hospital Guillermo Rawson, en donde el profesional médico también se niega a revisarla. Desde aquí la trasladan a la Central de Policías, en donde según comenta tampoco es revisada por el médico legista.
Ana P. explica que nuevamente tuvo que declarar antes los efectivos policiales de la Central, ya que estos no estaban al tanto de los sucedido. La joven se sintió intimidada, ya que los efectivos dudaban de sus versiones y le recriminaban que dijera la verdad.
La joven sostiene que fue víctima de un secuestro y que el objetivo era venderla y así convertirse el caso en trata de personas.
Ana P. ya estuvo en contacto con la Fundación Marita Verón y ya recibe asesoramiento legal por parte de los profesionales de la fundación. No desestima realizar alguna denuncia contra el accionar de los policías que la atendieron.
Mientras tanto asegura que desde que realizó la denuncia nunca recibió un llamado por parte de las autoridades policiales para explicarle como sigue el caso.
Adolfo Jofré, jefe de policía, aseguró que la chica estuvo con el novio y para justificar la tardanza inventó el secuestro.
 

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