A un click
Domingo 09 de Octubre de 2016

La historia de una chica que se prostituye por placer es lo nuevo de Fox

Llamame Bruna", una serie de no ficción, de trece capítulos, por el canal Fox Premium y para toda Latinoamérica, que arrancará hoy a las 23.

La brasileña María Bopp, dueña de una belleza infernal, es muy capaz de ejercer una seducción descontracturada, sin caer en obvias gestualidades ni depender de voluptuosos primeros planos que soslayen otras sensibilidades. Pondrá literalmente el cuerpo en "Llamame Bruna", una serie de no ficción, de trece capítulos, por el canal Fox Premium y para toda Latinoamérica, que arrancará hoy a las 23.

    "Llamame Bruna" cuenta la historia real de Raquel Pacheco, una adolescente de clase media alta, paulista, que decidió dedicarse a la prostitución sin necesidades económicas aparentes. Su nombre de fantasía era Bruna, y se convirtió en un suceso en todo Brasil. Sobre todo, a partir de que la adolescente comenzó a volcar en un blog todas sus experiencias vitales, con sus clientes.

   Raquel, hoy de 31 años, atravesó su estrépito prostibulario entre los 17 y los 21 años. Hace ya 10 años que dejó de ejercer el oficio más antiguo del mundo, y fue cuando se enamoró de un cliente, con el que permaneció casada por casi 10 años.

   "Bruna fue muy sexual, desde pequeña. Me contó que se masturbaba sin tener conciencia sobre lo que estaba haciendo", cuenta María Bopp a Escenario, en una entrevista exclusiva concedida en Buenos Aires. "Quería ver a su vecino desnudo, entonces alentaba juegos, estrategias para lograrlo, para que ese hombre se sacara la ropa", avanza la brasileña que consiguió quedarse con un personaje para el que compitieron cerca de 700 postulantes de todo Brasil.

   "Ella sufrió acoso de muy pequeña porque le practicó sexo oral a un compañerito, que luego se lo contó a todo el mundo. Pero siempre tuvo tanto deseos de ser feliz que no le importó, e hizo todo para conseguir esa felicidad", explica la actriz paulista.

   Respecto de la sorpresiva decisión de prostituirse de una adolescente sin necesidades económicas, la actriz de la seria producida por Fox y dirigida por la también brasileña Marcia Faria, le cuenta a este cronista en el hotel Hilton de Puerto Madero: "Es difícil establecer si la opción por la prostitución que tomó Bruna fue genuina o no. En el contexto de una sociedad machista, con valores machistas".

   Luego de investigar mucho el tema, Bopp cree que las mujeres con necesidades materiales y baja autoestima pueden ver la prostitución como una opción, y las que lo hacen libremente, por empoderamiento, son una minoría. "De todos modos, la mayoría piensa en el dinero al momento de estar con un hombre, más aún si el hombre no les produce atractivos", abunda la joven, de visita promocional por Buenos Aires.

   El dinero, fetiche central en el juego del sexo pago. "Se da la paradoja de que las mujeres que ingresan en la prostitución, ganan dinero y a la vez gastan más. A lo largo de sus vidas terminan con más deudas de las que ingresaron a la profesión. El dinero envicia, y acaba siendo el motor de la vida de esas mujeres", narra la actriz que personificará a la famosa Bruna, que conmovió a Brasil en los primeros años del siglo.

   "Raquel sufrió abuso verbal y también físico, incluso una escena de violación de pequeña. En la prostitución hay presente una carga grande de violencia, yo conversé mucho con Raquel sobre el asunto. Y me dijo que hubo cosas que hizo y que no volvería a hacer", añade.

   Si bien tuvo una dirección artística muy esmerada, María asegura que "respetaron siempre su intuición", a la vez que tomó algunos aspectos de Raquel. Raquel Pacheco, que inspiró a Bruna en la vida real, "me permitió observar aspectos de sus redes sociales; yo tomé capturas de pantalla que me sirvieron luego para componer el personaje", reveló Bopp.

   Cuando fue el suceso de Raquel "yo era muy pequeña y no seguía su blog. Sí recuerdo algunas entrevistas que repercutieron mucho. Bruna consiguió construir un enorme imaginario sobre su figura, todos en Brasil saben de ella, aunque no la conozcan", puntualizó la actriz de cerca de 1.80 metros de altura. Lo que todos saben, continúa, es que se trató de una adolescente de clase media alta que decidió prostituirse aún sin tener necesidades económicas, más bien por puro gusto. Raquel no conoció a sus padres biológicos y fue adoptada de bebé por personas un poco mayores; esos padres adoptivos tenían a su vez dos hijas biológicas mayores que ella, que ya habían dejado la casa.

   "Cuando surgió la propuesta, pasé el casting, y me eligieron, muchas personas de mi entorno no lo podían creer. Para mí todo fue completamente increíble; en Brasil hay actrices excelentes, premiadas, y yo no cuento con una trayectoria muy relevante", reconoció la actriz que protagonizará la serie junto a Jonathan Haangensen ( "Ciudad de Dios").

Comentarios