Mundo
Sábado 23 de Abril de 2016

La historia de los argentinos que sobrevivieron a dos avalanchas en el Everest

Los mellizos Benegas, destacados guías de montaña, estaban en una expedición cuando la tragedia se desató, provocando la muerte de 16 guías sherpas en 2014 y otros 20 en 2015. Esta noche, Discovery Channel (canal 2 de Supercanal) presenta un documental sobre la vida de quienes se arriesgan a diario para lograr que los escaladores hagan cumbre.

En la inmensidad del Himalaya, el Monte Everest es el punto más alto del mundo (8.848 metros sobre el nivel del mar) y como tal se convirtió hace varios años en una de las metas más buscadas por los amantes de la montaña y las aventuras en la naturaleza. Para el hombre, escalarlo es una hazaña inigualable y, cada año, al menos 400 personas se atreven al desafío. Quienes allí estuvieron aseguran que ese gigante de roca y hielo tiene vida y que muchas veces se sacude generando fatalidades.
 
Así ocurrió el 18 de abril de 2014. Ese día, dieciséis escaladores perdieron la vida cuando una avalancha cayó sobre ellos, enterrando a algunos y dejando gravemente heridos a otros. En el lugar se encontraban dos guías de montaña argentinos que contaron a Infobae la tragedia que los tuvo como testigos y subrayaron la importancia que, desde hace años, tiene el trabajo de la comunidad sherpa para que el sueño de "hacer cumbre" se convierta en realidad.
Sobrevivientes de las peores tragedias
 
El viernes 18 de abril de 2014, un alud, ocurrido a las 6:30, a 5.900 metros de altitud cerca del campo 1 del Everest, marcó el inicio de una de las peores tragedias en el montañismo. Cincuenta personas fueron atrapadas por la avalancha y 16 de ellas murieron bajo de las toneladas de nieve que comenzaron a caer en la zona conocida como Cascada de Hielo (Khumbu). Trece cuerpos fueron recuperados ese día y otros tres no pudieron ser rescatados porque, debido a las dificultades y el peligro existente, la búsqueda fue cancelada. La mayoría de ellos eran sherpas.
 
Allí también estuvieron los mellizos Damián y Guillermo Benegas –montañistas y guías argentinos con mucha experiencia en la vida en Nepal y contados ascensos a distintas cumbres– que sobrevivieron a la fatalidad acaecida mientras junto a una expedición atravesaban una de las laderas del Everest. Los días previos vieron detalles, solo de ojos expertos, que anticiparon lo inevitable, porque el paisaje y el suelo en los hielos puede cambiar con los días. Una ruptura debajo de uno de los caminos llamó la atención de Damián, el argentino que logró hacer cima en el pico del mundo cuatro veces. "La Cascada de Hielo, que es la entrada al Valle del Silencio y el paso obligado, estaba mal. Se notaba una ruptura debajo de unas de las escaleras que colocan para cruzar el hielo. Esa mañana yo estaba con mucha fiebre y me avisan que algunos grupos habían bajado porque había un sector en que los escaladores tuvieron que permanecer más tiempo de lo reglamentado, que muchos sherpas estaban atorados y otros chicos estaban varados en un sector peligroso. Llegaron a estar allí hasta 16 horas. Y a la madrugada pasó todo", dijo Damián Benegas.
La Cascada de Hielo, cuenta Desnivel, revista especializada en alpinismo, "se encuentra entre el campo base y el campo uno del Everest. Es un tramo glaciar muy laberíntico y peligroso que está en continuo movimiento. Al principio de temporada es equipado por los expertos (conocidos como Icefall doctors) que buscan el mejor recorrido y lo equipan con cuerdas fijas y escaleras para cruzar las grietas. Es un trabajo peligroso y complicado: tienen que encontrar el camino en el auténtico laberinto de la Cascada de Hielo, cuya fisonomía cambia de un año a otro. Todos los alpinistas pagan un monto a los Icefall doctors por su trabajo (...) Para evitar accidentes, los sherpas y alpinistas se levantan muy temprano y recorren la Cascada de Hielo durante la noche para llegar al campo uno al amanecer. Este es el motivo por el que la tragedia del 2014 tuvo lugar tan temprano (...)".
"Bajamos a los sobrevivientes, los cuerpos y se terminó la expedición. Perdí amigos de más de 15 años, los sherpas son mi familia"
Las condiciones denunciadas por los sobrevivientes de esa expedición apuntan a las autoridades nepalíes por no ofrecer las medidas de seguridad adecuadas para los escaladores. Lamentablemente, no pasó mucho tiempo para saber si las promesas de seguridad, entre ellas los caminos de ascenso, habían sido cumplidas. El 25 de abril de 2015, un terremoto en Nepal, que acabó con la vida de 8.700 personas, volvió a golpear de lleno en la alta montaña y un nuevo alud se produjo. "Ese año había unas 35 expediciones en el campamento base. Era abril y entre la segunda y tercera semana es el comienzo de la temporada", contó Benegas al recordar la segunda tragedia de la que le tocó ser parte. El terremoto de 7.9 en la escala de Richter azotó el oeste de Katmandú, hizo temblar la India y generó un movimiento en el Monte Everest que tapó por completo el campamento base. Otras 20 personas perdieran la vida.
 
"Enseguida se realizó un sistema de evacuación: había unos cinco doctores en la expedición, dos de ellos estaban en el campamento base. Los heridos graves fueron trasladados de inmediato a Katmandú", recordó el guía que en el momento del temblor estaba junto a su hermano en Gorak Shep, un caserío al pie del monte. Pese a haberse salvado en dos ocasiones de la reacción natural, le tocó rescatar cuerpos enterrados en la nieve. "Decidí ir solo a rescatar a los compañeros que quedaron tapados porque no quise que los demás escaladores se expusieran al peligro y a tener que ver a sus amigos o compañeros en ese estado. La situación fue desesperante porque la avalancha agarró a muchos chicos. Logramos rescatar a varios y, por suerte, otros se autoevacuaron. Luego comenzó la carrera por la recuperación de los cuerpos. Ese fue un momento muy difícil para la comunidad de Everest. Bajé muy shockeado y cancelé la expedición por un tema de seguridad, por el luto y por respeto. Bajamos a los sobrevivientes, los cuerpos, y se terminó la expedición. Perdí amigos de más de 15 años, los sherpas son mi familia".
 
Los sherpas, esa comunidad que vive del Everest
Los sherpas son los pobladores de las regiones montañosas de Nepal, en los Himalaya, y quienes desde hace varios años trabajan junto a los aventureros y guías que quieren conquistar la cima del Monte Everest. Muchos de ellos se ganan la vida acompañando a los alpinistas y otros picos del Himalaya. Lo hacen porque adoran a la montaña. Antes de cada ascenso rezan y piden permiso y protección. Y lo hacen porque económicamente les conviene. Muchas familias viven de ese sueldo que les significa ganar en dos meses de expediciones 10 veces más de lo que ganan en todo un año en cualquier otro trabajo, sumado a la "propina" que los escaladores les dan.
 
"La cultura sherpa es increíble, por todo lo que han sufrido y lo que han evolucionado. Hoy hay doctores, pilotos y guías que viajan por todo el mundo. En su casta hay gente que la está pasando mal, pero otros se superan y hoy saben hablar hasta cinco idiomas", dijo a este medio Damián al recordar al pueblo que adoptó como familia.

 
La tragedia en el Monte Everest generó serios cruces entre el gobierno local y los miembros de la comunidad sherpa que en cada expedición facilitan los ascensos y llegada de los montañistas ocasionales y de los expertos. Arriesgan la vida en cada una de ellas. Luego de la avalancha de 2014, hubo serios enfrentamientos por las condiciones de seguridad en que trabajan. Hasta hubo intentos de linchamiento entre guías de Occidente con un grupo sherpas en el campo dos del Everest, eso generó una gran polémica sobre la cual el gobierno nepalí debió tomar medidas: dotar al campo base del Everest de un cuerpo policial, reducir las tasas de los permisos de ascensión (incluido el Everest, a partir del 2015) y que cada alpinista tenga que bajar 8 kilogramos de basura del monte.
 
Todo el material quedó registrado en un documental que esta noche presentará el canal Discovery a las 21.

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