Accidente en Ruta 40
Lunes 26 de Septiembre de 2016

La desgarradora historia de la madre que luchó años para tener a su beba y la perdió en un trágico accidente

Es estremecedor pensar en tanto amor detrás de una tragedia. Marisa peleó a sol y a sombra para tener a su bebé, a quien llamaba Lulú. Este domingo, la pequeña se convirtió en su angelito.

El dolor atravesó a los familiares y amigos de Marisa Romero (44). No hay consuelo para nadie luego del aberrante desenlace consumado en Ruta 40 este domingo. Lo que iba a ser una fiesta en la provincia de Mendoza terminó con el más profundo sentimiento de pesar.

Marisa lucha desde hace años. Con su esposo, Guillermo Perea, decidieron tener un bebé cuando unieron sus vidas. El camino fue cuesta arriba y nada fue como lo esperaban. Las dificultades por no poder concretar su sueño familiar, el estrés y las presiones que demanda el objetivo hicieron de su paso una constante pelea por llegar a la meta.

Guillermo, por su parte, viene de dos duelos tremendos. Su padre murió hace tres años y su madre, en abril pasado. Pero la esperanza siempre estuvo ahí, marcando sus elecciones y las ansias por dar vida triunfaron.

Por fin, después de tanto esfuerzo y amor, en agosto de 2015, llegó Lourdes, la pequeña "Lulú". Pero lamentablemente, tanto corazón quedó destruido en mil pedazos este domingo cuando un auto los chocó de frente en Ruta 40 a kilómetros de Media Agua.

Lulú cerró sus ojitos para siempre. Su corta vida atraviesa como una llaga a quienes la conocieron. Marisa, mientras tanto, sigue luchando, ahora por sobrevivir. El mayor golpe fue directo en su vientre, literal. Su intestino fue cortado cuatro veces y espera una nueva intervención. Por ahora no hay nada que la haga recuperarse de su verdadero martirio, la pérdida de su luz.

Comentarios