Policiales
Martes 03 de Mayo de 2016

Informe: esto pasó en el juicio de Camila, un resumen de todas las aberrantes declaraciones

A casi un mes de comenzado el proceso que condenará a Alejandra Ríos y a Pedro Oris por Tentativa de Homicidio agravado, hoy se leen los alegatos. En esta nota, lo que dijeron los acusados y todos los testigos. 

Pedro Gustavo Oris y Alejandra Ríos comenzaron a afrontar el peso de la ley por intento de homicidio contra Camila Brusotti, el pasado 8 de abril. Camila vivió un verdadero calvario que la dejó al borde de la muerte en octubre de 2013. Hoy su madre y su padrastro escucharán los alegatos y luego, serán penados por la Sala I de la Cámara Penal. 
Entre los acusados, hubo testimonios cruzados. Alejandra Ríos siempre priorizó su defensa como "víctima de violencia de género" por parte de Oris, ella contó sobre sus vivencias y su calvario como pareja del procesado y aseguró que no golpeó a la nena. El testimonio completo. 
Por su parte, Oris fue más debastador en su relato contra Ríos, dio detalles del presunto ataque contando que la niña se defecaba encima por temor a los golpes que le propinaba su madre. Los gritos, los escándalos, las cuestiones psicológicas de Ríos, quedaron expuestas en la palabra de Oris. Su versión completa. 
El informe de los médicos
Desde el comienzo, la mayor parte de los testimonios apuntaron a Alejandra Ríos, los cuales consideraron que, como madre, no sólo desprotegió a su hija sino la maltrató física y psicológicamente. 
Las primeras voces que se escucharon fueron los médicos que atendieron a Camila en el Cimyn. Uno de ellos, el médico legista Julio Balmaceda quien dijo que cuando examinó a la nena (que en ese momento tenía 8 años) encontró múltiples hematomas en miembros inferiores y superiores. Además aseguró que los hematomas craneales eran de vieja data y con distinto tiempo de evolución. Ese fue el indicio más contundente sobre maltrato reiterado. 
Luego fue el turno del médico del servicio de emergencias, quienes llegaron a Alto de Sierra cuando la médica pediatra solicitó una ambulancia. Es que cuando llegó la profesional se encontró con un cuadro gravísimo y pidió de inmediato el traslado. El Dr. Pablo Salinas relató lo sucedido. Dijo que cuando llegó al domicilio vio a la pequeña Camila inconsciente, golpeada, con hematomas en todo su cuerpo y cortes en sus manos. La caída del caballo fue la primera explicación que llegó de boca de Ríos pero, en cuestión de segundos, los médicos dedujeron que no se trataba de tal accidente. La reacción de Alejandra fue fría y distante, características que llamaron la atención de todo el entorno. 
El relato del doctor Pablo Salinas fue respaldado por el resto de los profesionales, que pasaron por este juicio. Todos coincidían en la frialdad de Ríos frente al estado crítico de su hija. La menor había llegado con una lesión cerebral tan severa que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente. Se dedujo que Camila había sido golpeada brutalmente.
Según el testimonio de Héctor Baños, el médico cirujano que atendió a la nena "el golpe con contenido mortal pudo ser provocado por una patada. "Esto le provocó hematomas por dentro y fuera del cerebro". También se determinó que el golpe que casi la lleva a la muerte se produjo entre 48 y 72 horas antes.  
Tanto el neurocirujano como las doctoras Patricia Delgado y Valeria Pardini, remarcaron la falta de reacción y compromiso de Alejandra Ríos frente al estado de Camila. Fue tan distante como llamativa esa situación y los médicos no tardaron en reafirmar su teoría, ya que cuando Alejandra ingresaba a ver a su hija, "Camila sufría una aceleración de la frecuencia cardíaca". Es decir que, la niña presentaba una reacción de rechazo evidente y su pequeño cuerpo comenzaba a hablar. Ya lo dijo Patricia Delgado a Canal 8, "La niña no quería que ningún hombre se acercara a ella”. La jefa de Pedriatría del Cimyn relató sobre los momentos aberrantes posteriores a la golpiza que casi mata a la nena. “Hay pacientes que son reacios, pero la falta de empatía es con alguien en particular o con todos, no sólo con un género”, dijo. 
Mientras tanto, Valería Pardini reforzó las declaraciones contra Ríos manifestando detalles sobre la reacción negativa de la nena con su madre. También se había hablado que la conexión crucial que tuvo la menor con el medio fue con la llegada de su bisabuela a la sala de cuidados intensivos. 
La percepción de los médicos fue tan certera como contundente. Y es que los informes psiquiatricos y psicológicos indicaron una actitud antibiológica de Alejandra hacia su hija al afirmar que la naturaleza del vínculo tiende a proteger al hijo, pero en este caso hubo un desinterés total y una desprotección absoluta frente al maltrato. Dijeron que tanto Oris como Ríos fueron copartícipes en los golpes y sostuvo que ambos eran "sádicos" con particular énfasis en Alejandra Ríos. 
Asimismo, llegó un testimonio sorprendente. El psiquiatra Héctor Del Giudice llegó con una declaración que dejó perplejos a todos. Dijo que Ríos era sádica, con rasgos psicopáticos, extremadamente cruel y que disfrutaba ver sufrír al prójimo. En este caso, a su propia hija. El médico aseguró que este caso es poco común y que se ha dado en menor número, en el mundo. También sostuvo que “no hubo violencia de género, Ríos y Oris fueron copartícipes”.
Es que durante el juicio, la defensa de Alejandra Ríos apuntó a la "violencia de género" al manifestar que Oris la maltrataba, la obligaba a prácticas sexuales, la golpeaba y la amenazaba con un arma, etc. Pidió incluir el testimonio de la Lic. Marcela Belli reforzando esta teoría. Pero el Tribunal lo rechazó por considerar que no se estaba juzgando la situación de Ríos sino la violencia ejercida sobre Camila. 
El testimonio de las docentes
Camila no fue golpeada una vez. Hubo golpes reiterados y quedó demostrado en el juicio. Por ello, también fueron citadas las docentes y la directora del colegio Mercedes Gallardo Valdez, donde Camila cursaba segundo grado. En este marco, Ines María Sebriano dijo que el 23 de octubre del 2013 vio a la nena con un golpe en la cara y le preguntó qué le había pasado, a lo que ella respondió que se había caído de una cabra. Sostuvo que al otro día no fue a la escuela y que el 25, terminó internada en el Cimyn sin intervención alguna del gabinete psicopedagógico. Javier Brusotti había ido a la escuela por sospechas de maltrato, pero las docentes nunca acudieron a él, según se manifestó. 
La palabra del padre biológico de Camila
Fue el mismo Brusotti quién lo dijo en el proceso, al afirmar que concurrió en varias oportunidades al colegio pero nunca tuvo respuesta. Asimismo, el padre de Camila dijo que Alejandra no le permitía ver a la nena y que a pesar de que en una oportunidad la vio golpeada no hizo la denuncia porque él había sido denunciado por ella y quedaría preso. Sostuvo que nunca imaginó el desenlace y que luego del hecho Camila le confesó que su mamá y Pedro la dejaban sola y encerrada cuando salían y "le pegaban hasta dormida". 
Las ex de Oris
La figura de Pedro Gustavo Oris representaba en Camila lo peor. Pero no fue la única víctima. Las mujeres que tuvieron una relación con este hombre relataron el calvario  que vivieron junto a Oris. Anabel Guevara, la madre de sus 4 hijos, dijo que al día de hoy tiene pesadillas con él, ya que se separó cuando intentó matarla.
Fueron tres las ex parejas que declararon en el juicio y todas coincidieron en el maltrato físico y psicológico que ejercía sobre ellas. Hubo patadas en la panza cuando estaba embarazada tal es el caso de su única esposa y madre del hijo de 17 años quien es epiléptico producto de los golpes. Maltrato, amenazas y todo tipo de violencia, también se debatieron. 
Lo que dijo la Cámara Gesell
Este antecedente marcó la vida de Camila, porque quedó en medio de un círculo de violencia del que no pudo salir. Lo cierto es que la Cámara Gesell fue contundente, Camila dijo que odiaba a su mamá porque le pegaba y Pedro también. Relató situaciones extremas, de miedo, llanto y soledad. La psicóloga Inés del Pilar Rodríguez dijo que Camila se angustiaba cuando hablaba de ellos. Sostuvo que en el cuarto había un arma de juguete y ella la tomó y la puso en su boca, luego le apuntó y le dijo que no pestañara porque la mataría. Esa fue la representación de una viviencia. No soltó el arma hasta que se fue y contó que Pedro tenía una escopeta. Al salir, escupió el pasto en rechazo a la naturaleza y esos animales que dijo no querer, será porque ese lugar, el "alto" -como relataron a lo largo del juicio- fue el escenario del calvario. 
Los abuelos de Camila
La presencia de los abuelos de Camila (Marina Bertaggia y Hugo Ríos) en el Juicio dejó más preguntas que respuestas, y es que ambos, ya jubilados, defendieron a su hija y dijeron que fue Oris quién los separó de la nena. Señalaron que Alejandra nunca habló de las agresiones que sufría  pero sí notaron un cambio de actitud desde que se mudó con Oris a Alto de Sierra. La defendieron como una mujer tranquila y sumisa, incapaz de golpear a su hija.
Ellos ahora están criando a la hija de Alejandra y Oris que tiene 2 años y medio. Las secuelas neurológicas de Camila, su dificultad para mover su brazo y pierna izquierda y los recuerdos del horror, marcan similitudes entre ambas. 

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