Policiales
Viernes 04 de Febrero de 2011

Identificaron a presos torturados y filmados en la cárcel San Felipe

Uno de ellos, William Vargas González, tiene 19 años y cumple una condena por tenencia de estupefacientes para consumo personal. Ayer, la Justicia interrogó a cinco guardiacárceles.

Ya están identificados los dos presos del complejo penitenciario San Felipe que fueron golpeados el año pasado, algo que trascendió recién el miércoles al difundirse un video que registró los maltratos.

Uno de los torturados, William Vargas González, tiene 19 años y cumple una condena por tenencia de estupefacientes para consumo personal y es quien fue violentamente golpeado cuando estaba de rodillas y con las manos esposadas en la espalda.

Su nombre trascendió gracias a que su madre, quien se enteró de la golpiza al verlo por Noticiero 7, realizó la denuncia en la Justicia federal (ver página 4).

Las torturas y los vejámenes a los que fueron sometidos los reos sacudieron este febrero que había comenzado tranquilo. Ayer bien temprano, Daniel Perón, Luis D’Ambrosio, Germán Núñez, José Arredondo y Jonnhy Navarro, los cinco guardiacárceles detenidos entre el miércoles y ayer, fueron conducidos ante el fiscal especial Santiago Garay para ser interrogados.

Minutos más tarde, Carlos Quiroga Nanclares, subsecretario de Justicia y Derechos Humanos, y David Mangiafico, director de Servicios Penitenciarios, “responsable operativo” de San Felipe tal como él mismo se presenta, repitieron que el violento maltrato se trató de “un hecho aislado” y no de una práctica normal y habitual de los espacios carcelarios, tal como se sostiene desde distintos ámbitos, entre ellos la Comisión de Derechos y Garantías de la Cámara de Diputados. El mismo discurso fue sostenido por el gobernador Celso Jaque en la Casa de Gobierno (ver aparte).

“Queremos que caiga todo el peso de la ley sobre estos marginales”, dijo el subsecretario en referencia a los guardiacárceles detenidos, quienes tienen entre 25 y 35 años, hace apenas entre dos y cinco que trabajan en la cárcel y fueron capacitados bajo el nuevo sistema que incluye Derechos Humanos como currícula obligatoria.

Por esta razón, el gobierno de Jaque se puso a disposición del fiscal, aportando documentación y convirtiéndose en querellante en la causa.

Cerca de las 10, ambos funcionarios insistieron ante los miembros de esa comisión que se trató de “algo excepcional” y advirtieron de que además de ser pasados a retiro los cincos guardiacárceles involucrados (dos estuvieron prófugos y se entregaron entre el miércoles y ayer), sufrieron igual suerte el jefe de Seguridad Interna de San Felipe, Leonardo Escobar, y los penitenciarios Valdez y Virlanga, jefe e inspector de turno, respectivamente, personal en funciones cuando ocurrieron los hechos.

Maltrato sistemático
En un rico tira y afloje, en el que iba a participar el ministro de Gobierno, Mario Adaro, pero finalmente no asistió, los diputados José Barrigón (UCR) y Hugo Babolene (PD), bajo la mirada atenta del presidente Ricardo Puga (PIM), le preguntaron a Quiroga Nanclares, entre otras cosas, si no hubo ningún guardiacárcel del turno posterior a los hechos que denunciara las heridas recibidas por Vargas González, revelando así “una trama de silencio, de torturas y maltratos sistemáticos”.

Mangiafico dijo –a modo de defensa, pero “no de justificación”– que al momento de los hechos (mayo, junio y setiembre del 2010) las autoridades del penal “eran otras”, admitió que “puede haber habido un problema de capacitación de los penitenciarios y en el caso de Daniel Perón (el que filmó todo con su celular) tal vez haya además un problema psicológico o psiquiátrico”.

Tras el encuentro, la comisión decidió citar a quienes tenían la responsabilidad del penal en aquella época y a los guardiacárceles que tomaron el turno posterior. “Esto no es ni sadismo ni vouyerismo. Es un mecanismo corporativo que garantiza la impunidad del silencio”, cerró Puga.

Cecilia Amadeo - Redacción UNO
 

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