San Juan
Sábado 12 de Marzo de 2016

Iba a ser ascendida laboralmente, se quedó embarazada y la echaron

Es el caso de una mujer sanjuanina que antes trabajaba para una empresa privada de limpieza. Después de presentar un certificado médico que indicaba que tenía un embarazo de riesgo comenzó la persecución laboral. No recibió ningún tipo de pago, tampoco la indemnizaron. Los propietarios nunca se presentaron a las audiencias conciliatorias.

Una mujer se desempeñaba laboralmente en el sector de limpieza de las diferentes áreas del Hospital Guillermo Rawson, el área de la limpieza esta tercerizado y la concesión está a cargo de una empresa privada. La empleada trabajaba hacía dos años y estaba a punto de ser ascendida cuando se enteró que estaba embarazada y la peor pesadilla comenzó.
Se trata del caso de Antonia Algañaraz, mamá de dos nenes de 10 y 9 años. La mujer limpiaba desde el 2014 para una empresa contratada para higienizar uno de los hospitales más importante de la provincia.
Antonia se enteró que estaba embarazada y a los pocos días comenzó con las perdidas, al no contar con un medico laboral la empresa,  ella buscó la opinión de su obstetra quien indicó que corría peligro su embarazo por lo tanto le indicó reposo absoluto.
Algañaraz presentó un certificado médico constatando la situación y la supervisora de la firma le expresó: “justo que estabas por pasar a otro sector, sería importante que considerarás la oferta y vieras como lo solucionas”, le dijo la mujer.
Antonia estuvo algunos días de parte médico, hasta ahí no había problema porque cobraba el sueldo con el descuento del presentismo, el inconveniente surgió nuevamente cuando se reincorporó y la mandaron al área del subsuelo. Después de pasar varios días subiendo y bajando escaleras comenzó a sentir contracciones, subió al sector de ginecología y después que el dr. Antequeda la recibiera le dijo que tenía 8 cm de dilatación por lo que recibió algunas inyecciones y debía permanecer en reposo.
Cuando la encargada se enteró que había subido a hacerse atender la acuso de “comerse un sándwich” y sin mediar más palabras la suspendió. Esta situación siguió sucediendo hasta que presentó otro parte de médico y no recibió nunca más el pago de sus haberes.
Antonia, en ocho días debe realizarse una cesárea programada y no tiene obra social, ni aportes jubilatorios y como si fuera poco esta punto de ser desalojada de la casa en donde vive por el retraso del alquilar.
Su abogado, Santiago Dragoni, demandó a la empresa privada pero hasta el momento no se han presentado a ninguna audiencia conciliatoria.
 
 

Comentarios