San Juan
Domingo 08 de Enero de 2017

Hay quejas después de que los supermercados comenzaron a cobrar por las bolsas

Desde Defensa del Consumidor reconocieron que los súper no están obligados a entregar la mercadería "embalada", pero aclararon que si uno paga por la bolsa no debería permitir que traiga publicidad del comercio.

Quejas, carritos de compra perdidos y muchos clientes llevando sus cosas en la mano. Estas son sólo algunas de las cosas que se viven a diario en los supermercados sanjuaninos desde que los comerciantes dispusieron cobrar por las bolsas que se utilizan para cargar las mercaderías.

Hasta hace poco sólo algunos comercios cobraban entre 40 y hasta 80 centavos por cada bolsita, pero en los últimos días la tendencia se ha generalizado y ya casi todos los comercios locales de diferentes rubros cobran por la bolsa.

Al parecer todo esto es vio impulsado por una disposición del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en donde se estableció que a partir del mes de enero de 2017 no se entregarían más bolsas a los clientes. Con esta medida se pretende que la gente lleve su propio carrito o un bolso y que no se genere un uso tan excesivo de bolsas que luego generan contaminación.

En la provincia ya son muchos los comercios que han colocado bolsos de tela de algodón cerca de la línea de cajas para que los clientes puedan comprar su bolso, de los contrario deberán pagar por cada bolsita.

Desde Defensa del Consumidor, su director Elías Álvarez, explicó que los comercios no están obligados a entregar la mercadería con ningún tipo de empaque y están en su "libertad" de decidir cobrar por la bolsa. "Lo que el cliente no debe permitir es que le cobren y le entreguen una bolsa que identifique al supermercado en cuestión", aseguró el funcionario.

Ante el costo de las bolsas, algo que muchos no están dispuestos a pagar, se reinstaló la moda de los carritos de compras. El precio promedio de un carrito oscila entre los $250 y los $350 y, según su diseño y tamaño, pueden contener gran cantidad de mercadería.

El problema es que por su tamaño, la mayoría no entra en los gabinetes de los guarda bolsos, por eso sus dueños los deben dejar a un costado. En este caso son muchos los dueños que se confunden de carro y se llevan el de alguien más o simplemente deciden robar el de otro cliente. Algo que genera aún más quejas ante los comerciantes.

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