Martes 08 de Noviembre de 2016

Facundo Manes: "Sarmiento fue un héroe y un adelantado de su época"

El destacado neurocientífico recibió la distinción Domingo Faustino Sarmiento en el Senado de la Nación. Aseguró que los docentes deben reinventarse para incorporar las nuevas tecnologías en el aula.

El destacado neurocientífico argentino Facundo Manes recibió la distinción Domingo Faustino Sarmiento en el Senado de la Nación. Consultado sobre educación, destacó en Radio Nihuil la importancia del conocimiento para el desarrollo inclusivo de un país: "La sociedad debe empezar a poner el conocimiento entre sus prioridades. Inseguridad,inflación, corrupción son importantes, pero detrás de esas problemáticas está la falta de educación. Hay que trabajar en un plan integral para los próximos años".

El acto tuvo lugar en el Salón Pasos Perdidos, dentro de la Primera Jornada de Educación.


-¿Cómo influye la mala alimentación en el aprendizaje de los niños?

-De dos chicos de dos años, uno está malnutrido. Además, un tercio de la población vive en la pobreza. Y lo más preocupante es que vivir en un contexto de pobreza genera conductas que perpetúan la pobreza. Los argentinos que podemos comer somos los que tenemos que trabajar en esto.


-¿Por qué cree que cuesta tanto ponerse de acuerdo en temas relacionados con mejorar la educación cuando todos pareciéramos querer lo mismo?

-Los argentinos necesitamos un nuevo clima de época que nos una a todos, como ocurrió en el 83, con la democracia. Desesperadamente necesitamos ponernos de acuerdo en un nuevo paradigma; y para mí, debe ser el conocimiento, que es mucho más que la educación, porque implica el cuidado del cerebro en todas las etapas de la vida. Necesitamos que la Argentina, por lo menos, se ponga de acuerdo en educación.


-Según una encuesta de la consultora Management & Fit, el 75% de los argentinos está disconforme con el sistema educativo actual. ¿Cuáles cree usted que son las principales falencias?

-Es un error creer que todo depende de una sola persona. La sociedad ha dejado sola a la educación y a los maestros. Ser maestro es el trabajo más importante del país y deberíamos ponerlo como el más prestigioso. Y la solución no pasa solamente por mejorarle el salario, sino también por tomar dimensión de lo que implica el prestigio de ser maestro.


-¿Cuál es la mejor manera de incorporar celulares y tablets en las clases, sin perturbar la enseñanza de los profesores y maestros?

-Los celulares son una herramienta fantástica, la tecnología es fantástica; pero tenemos que saber que nunca reemplazarán al profesor, al factor humano. Yo veo la tecnología como una herramienta muy importante, pero sólo si se combina con los maestros. El docente va a tener que reinventarse; permitir que los chicos trabajen en grupos, generar nuevos trabajos con la información disponible. De todas maneras, creo que hay que tener cuidado con usar la tecnología todo el tiempo porque agota, baja la productividad y refuerza algunas tendencias ansiosas y obsesivas.


-Hoy recibe la mención Sarmiento ¿Qué despierta en usted su figura?

-Para mí, Sarmiento fue un héroe. Pensó y contribuyó para que la educación argentina sea de calidad. Un adelantado de su época. Que la mención se llame Sarmiento me parece de una emoción extraordinaria. Contravino el sentido común, rompió con los atajos mentales de los argentinos, para él no había polaridades excluyentes. Y le daba tanto valor a la educación, que luego de ser presidente, fue director de escuela.


-¿Cómo responde al seguimiento y al cariño que le tienen sus lectores?

-Soy uno de los argentinos que pudo abrirse puertas a través de la educación pública, que pudo desarrollar los sueños y tener una voz en el país. Quiero pensar en eso; que la movilización de cumplir los sueños a través de la educación es lo que hace que la gente se sienta cerca de mí.


-¿Y sobre su posible candidatura política en 2017?

-Tengo vocación pública. Básicamente tengo dos pasiones: el cerebro y mi país. Yo volví a la Argentina en 2001 y pensé cómo podía contribuir. Lo hice desde la ciencia, la educación, la medicina, creé varios institutos. Si viviera en Suecia o en Noruega, sólo sería neurólogo, científico o docente. Pero vivo en un país con un tercio de pobres. Entonces, la pregunta no es por qué se involucra Manes, sino por qué no nos involucramos todos.



Por Vanina Vitale: periodista y productora de Radio Nihuil

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