Policiales
Sábado 30 de Enero de 2016

Escándalo en Venezuela por presos manejan a su antojo un penal

Dispararon tiros al aire con fusiles en homenaje a uno de sus líderes con ráfagas de fusil y pistolas automáticas. El episodio evidenció el descontrol por parte de las autoridades. 

Un escándalo nacional estalló en Venezuela por un video de una cárcel que ha puesto al desnudo el descontrol del sistema penal y el dominio que las bandas armadas tienen de las penitenciarías. En el video se ven a decenas de detenidos sobre el tejado de la prisión de San Antonio, donde homenajean a un criminal caído en un enfrentamiento con ráfagas de fusil y pistolas automáticas. El episodio dura varios minutos y los oficiales de la cárcel no se dejan ver. La exhibición de poder de los internos resulta evidente.

El caso prendió nuevamente las alarmas sobre la situación de los penales en Venezuela y el control de armas. Caracas es considerada la ciudad más violenta de la región. Supera con creces a las peores ciudades de México y Colombia.

Para “El Conejo”. La publicación en las redes sociales del material audiovisual, grabado en la penitenciaría de la isla de Margarita por los mismos reclusos, muestra a los delincuentes a cara descubierta disparando ráfagas de fusil Kalashinkov AK 47 y de pistolas automáticas modificadas para tirar como ametralladoras en homenaje a Teófilo Rodríguez, alias “El Conejo”. Los criminales descargan un cargador, lo cambian y siguen disparando con total tranquilidad. El episodio, en un país que sufre una ola de violencia delictiva sin precedentes, motivó nuevos cuestionamientos contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro. Se reclama la interpelación paralamentaria de la ministra del Servicio Penitenciario, Iris Varela, e incluso su dimisión.

El portal mexicano Marcianos.daba hace poco un panorama muy colorido de la prisión de San Antonio, en la isla de Margarita. Los prisioneros ponen las reglas. Desde cocinar su propia comida, ver la televisión, navegar por Internet en sus computadoras portátiles, hasta administrar sus negocios ilícitos desde sus teléfonos. “Los presos de San Antonio son libres de hacer lo que quieran”, afirma el informe. Los presos disfrutan de muchos privilegios y organizan actividades ilícitas y también algunas lícitas. Así, hay quien trabaja de peluquero, mientras otros organizan la venta de medicinas y peleas de gallos.

Discoteca propia. Otros simplemente se pasan el día en sus celdas con aire acondicionado viendo la televisión en compañía de sus esposas o novias, que son libres de entrar y salir cuando quieran. Hay además un anexo de mujeres, lo que dio pie a la apertura de una discoteca, “Yacht Club”. La fiesta de apertura contó con la asistencia de strippers y de las familias de los presos. Los hijos de los presos también pueden usar la prisión como patio de juegos y pasar el día nadando en una de las cuatro piscinas. Los fines de semana, el lugar abre sus puertas a todos los visitantes que quieran pasar buenos momentos en clubes de reggaeton.

Los presos de San Antonio deben estos privilegios al fallecido Teófilo Rodríguez, “El Conejo”. De ahí el ruidoso homenaje. Rodríguez era un narco. Su marca registrada, un conejito, aparece en los muros de la prisión y tatuado en los cuerpos de presos. Sobre el homenaje a los tiros al “Conejo”, un interno comentó entre risas que en Venezuela son “unas brujas histéricas. Pegamos cuatro gritos al ver como despedían a El Conejo. ¿Qué pasa? Eso se hace siempre, no es nuevo. Todo el mundo sabe que aquí tenemos más pistolas que barrotes”.

Pero para la ministra Varela, la cárcel es un “centro pacificado”. Admitió la ministra que si una cárcel está pacificada, “no quiere decir que esté desarmada”.

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