País
Miércoles 09 de Diciembre de 2015

En Mendoza asumió Cornejo y habló de austeridad y prometió cambios paulatinos

En su discurso ante la Asamblea Legislativa, el gobernador radical apuntó a su antecesor: “Se acabó el despilfarro”, dijo. Paco Pérez se fue de Casa de Gobierno por la puerta trasera y conduciendo su auto.

Alfredo Cornejo asumió este miércoles como gobernador de la vecina provincia de Mendoza con un triplete de actos protocolares que comenzaron en la mañana cuando entregó la intendencia de Godoy Cruz a otro radical;  siguió en la tarde en la Legislatura, donde juró ante diputados y senadores; y concluyó en Casa de Gobierno, donde recibió los atributos de mando y tomó juramento a sus ministros.
Cornejo, de 52 años, hizo su primer acto como gobernador en la Legislatura, al dar un discurso en el que habló de austeridad, de soluciones paulatinas y en el que culpó al gobierno saliente de Paco Pérez de haber hecho una mala administración.
“Vengo a anunciarles que desde hoy se terminó el despilfarro y la desidia en Mendoza”, dijo el nuevo gobernador ante los diputados, senadores y militantes que ocupaban la parte superior de la Legislatura provincial.
Luego de un extenso discurso y los aplausos de rigor, se dirigió a la Casa de Gobierno, donde se había montado una suerte de escenario con pantalla gigante en la escalinata principal y se habían dispuestos sillas para el público.
Sin embargo, la entrega del bastón y de la banda se hizo en un acto íntimo en el cuarto piso. La ceremonia duró 5 minutos y Paco Perez, con gesto adusto, se retiró por la parte de atrás de la Casa de Gobierno conduciendo él mismo su auto.
Luego, y ya en medio de una algarabía, Cornejo tomó juramento a sus ministros en la escalinata, con el caer de la tarde, al tiempo que a mil kilómetros de allí, en Casa Rosada, Cristina Fernández descubría un busto de Nestor Kirchner en el ocaso de su gestión.
En Mendoza, tanto la Legislatura como la Casa de Gobierno vestían banderas verticales que lucían un remozado escudo provincial con la leyenda “Nuevo gobierno” escrito sobre un fondo morado que remite a la agrupación en la que militó en la Facultad de Ciencias Políticas, donde se recibió en 1990.
Cornejo llegó a la Legislatura pasadas las 16.30, y prestó juramento ante la flamante vicegobernadora, Laura Montero, quien de impecable vestido blanco había hecho lo propio ante al vice saliente, Carlos Ciurca.
“Se acabaron los gobiernos de eslogan. Viene un gobierno de acción. Vamos a reorganizar el Estado, modernizar todas sus líneas, reducir sus gastos improductivos”, durante su discurso, que fue más extenso de los esperado.
 “Soy un empleado público más. Así lo siento. La única patronal de todos nosotros son los casi dos millones de mendocinos que con el esfuerzo de sus impuestos paga nuestros salarios”, indicó, leyendo su mensaje de una pila de papeles y aprovechando cada interrupción con aplausos para beber un sorbo de agua.
“Se ha gastado irresponsablemente”, enfatizó en referencia al saliente Paco Pérez, para aclarar luego que las soluciones a las finanzas provinciales, que no alcanzan ni para pagar los sueldos, llegarán de forma paulatina y diferenció el abordaje de los problemas urgentes de los importantes de mediano y largo plazo.
La jornada de juramentos de este hombre, casado con Lucía Pannochia y padre de dos hijos, comenzó en la mañana en la municipalidad de Godoy Cruz, donde entregó los atributos de la intendencia a su sucesor, Tadeo García Zalazar, otro radical de su riñón. Cornejo había gobernado esa comuna durante 8 años y desde allí construyó el basamento político con el que peleo y ganó la gobernación.

Comentarios