Mundo
Lunes 02 de Mayo de 2016

En diez años así Internet

Por mucho que insistan los proverbios en adiestrar a la ciudadanía para que viva el presente, no dejamos de pensar en el futuro. Es importante tenerlo en cuenta, puesto que será el lugar en el que nos estrechemos la mano. En unos pocos años la sociedad y la economía dejarán de existir tal y como la conocemos. Gran parte de esa transformación se deberá a la tecnología. Y a internet como correa de transmisión de nuevas oportunidades, negocios y formas de conocimiento.

El objetivo es cambiar la concepción inicial que existe sobre internet. En su nacimiento se basó en texto plano e imagen. Desde hace relativamente poco se han potenciado los contenidos audiovisuales y, de ahora en adelante, se abrirán nuevos y ambiciosos frentes, según los proyectos en los que trabajan diferentes empresas. Las firmas tecnológicas se han marcado 2020 como el despegue de las redes 5G, tecnología pensada para acelerar la llamada era del “Internet de las Cosas” que propone una mutación de los objetos cotidianos en aparatos y objetos inteligentes capaces de “hablar” entre ellos y anticiparse a las peticiones de los seres humanos. Parece algo descabellado, pero además de esta visión se espera un cambio social auspiciado por un nuevo concepto de internet basado en distintas formas de consumo, amplias transferencias de datos en un planeta hiperconectado.
 
Empresas como Facebook, que recientemente celebraba su conferencia de desarrolladores, ya trabaja a diez años vista. Después de permanecer doce años en la cresta de la ola, se dispone a dejar atrás su principal negocio, las redes sociales, para adentrarse en un terreno inexplorado en el que internet caminará en varias direcciones: mayor conectividad, inteligencia artificial y realidad virtual.
 
Te hablará como un amigo
 
“Creemos que deberías enviar mensajes a una empresa de la misma forma que lo haces a un amigo”. Es la visión de Mark Zuckerberg, quien ha decidido apostar por los llamados “chatbots” o asistentes virtuales en su aplicación de chat Messenger en un giro hacia la conversación como herramienta profesional. “No conozco a nadie a quien le guste hablar por teléfono con una empresa y tampoco que tenga que instalar una aplicación cada vez que tiene que usar algo”, subraya el fundador de Facebook.
 
No es la única compañía que trabaja en este tipo de aplicaciones conversacionales basadas en texto e inteligencia artificial. Microsoft ha apostado por este tipo de “bots” que intentan replicar una conversación humana. Aunque su comportamiento aún es difuso y errático, “los usuarios robóticos son las nuevas aplicaciones móviles”, en opinión del director general de la firma de Redmond (EE.UU.), Satya Nadella.
 
Además de texto, otros de los campos de experimentación para lograr una verdadera interacción entre el hombre y la máquina se encuentran en una combinación con la voz, es decir, el audio, para lograr mejores resultados. Será predictivo. Aunque ya es posible en cierto modo que los servicios de internet devuelvan información antes de que la solicite el usuario, en un futuro se anticipará hasta el punto que, desde un ordenador o dispositivo, reconocerá el estado de ánimo. La inteligencia artificial aplicada a este entorno permitirá, según el cofundador de Apple, Steve Wozniak, representar a una persona real que hablará como un amigo.
 
Realidad virtual y aumentada para todos
 
Precisamente, hacia ese entorno ha comenzado a explorar Facebook. Si se cumplen los pronósticos de Zuckerberg, en diez años las personas consumirán contenido digital a través de las tecnologías de realidad virtual y aumentada. Internet será así más inmersivo e interactivo. La línea entre lo real y lo imaginario se borrará. “Este año, cuando mi hija Max dé sus primeros pasos, espero poder grabarla en 360 grados para compartirlo de la manera más realista posible”, dijo.
 
¿La muerte del dinero físico?
 
Los sistemas de pago por móvil, que ya experimentan desde entidades bancarias como BBVA o La Caixa, así como empresas surgidas de la esfera de la tecnología como Samsung y Apple, serán muy populares a corto plazo, según diversos estudios. El teléfono móvil inteligente será la principal vía para realizar transferencias. Y el dinero físico está condenado a perder influencia en el internet del futuro. Se habla también de modelos como el Bitcoin, la moneda virtual. Tal vez se denomine de otra manera en el futuro, pero los expertos creen que su filosofía persistirá. La gestión y emisión de divisas virtuales basadas en una tecnología “peer-to-peer” (p2p, de intercambio de archivos) está dispuesta a cuajar en un sistema bancario que tiende puentes hacia su transformación digital.
 
El video “streaming”
 
A las empresas del sector les preocupa (y les interesa) que las conexiones sean más rápidas para que sus negocios fluyan como la seda. Nos preparamos para una explosión de los contenidos audiovisuales. El video marcará la pauta. Facebook y Twitter, conscientes de este desafío, han abierto sus servicios de retransmisión en “streaming”, mientras plataformas de video como Netflix se han hecho fuertes con un catálogo de películas que se descargan automáticamente. Reed Hastings, fundador del videoclub online, recalca la importancia de las conexiones y la televisión digital. “Internet será tan importante como la electricidad”, sostiene.
 
Un planeta conectado
 
Según varios informes, en el año 2020 habrá 5.000 millones de personas conectadas. Para hacernos una idea de su alcance: actualmente se estiman unos 3.000 millones de usuarios, por lo que la cifra casi se duplicará. Esta tendencia hará que la gran mayoría de la población mundial tenga acceso a internet en alguna de sus formas, siendo los países en desarrollo los que protagonizarán el mayor crecimiento. Para acelerar ese futuro que promulgan las empresas, se requiere de conexiones más eficientes. Y, sobre todo, de un planeta absolutamente conectado. La pelea tiene a dos luchadores fuertes. Facebook y Google lideran sendos proyectos para lograr lo imposible, que zonas rurales se sumerjan en el conocimiento virtual.
 
Dos empresas, dos proyectos distintos, pero con un fin común. En el primer caso, la solución se encuentra en una flota de aviones no tripulados manejados por energía solar que, conectados por rayos láser, actuarán a modo de “router” alado de cara a transferir a las regiones el acceso necesario. También es otra de las prioridades del gigante de las búsquedas, aunque su propuesta, Project Loon, se centra en globos aerostáticos, y ya en pruebas desde hace tres años. El mundo se prepara, en ese sentido, para comenzar a adentrarse en la era del ZettaByte, es decir, cuando se moverá un billón de gigabytes (GB) de tráfico de internet en todo el año. Así que solo hace falta imaginarse una cifra: el “Internet de las Cosas” generará unos 400 zettabytes de datos en 2019, según un informe de la firma Cisco.
 
Internet será inalámbrico
 
Se plantea un gran desafío: enterrar parte de la inversión en soterrar y desplegar cables. Internet será inalámbrico y aprovechará la infraestructura pública. Hoy es común disponer de WiFi. El futuro podría utilizar la infraestructura doméstica para optimizar recursos. La respuesta serán las redes LiFi, una tecnología de transmisión de datos bidireccional más rápida que el óptico WiFi que podría revolucionar las comunicaciones móviles y que pretende transmitir datos a través de la iluminación LED.
 
Apple puede atreverse. Incorporaría esta tecnología en su próximo iPhone, que podría presentarse en otoño si se cumplen los pronósticos. Los planes de Facebook son ambiciosos. Zuckerberg ha presentado dos proyectos, Terragraph y Aries. El primero apuesta por mini antenas instaladas en un radio de 200 metros de la infraestructura pública. El segundo consiste en una estación de 96 antenas que aumentaría el alcance de la transmisión.
 
Fuente: abc 

Comentarios