Domingo 14 de Agosto de 2016

El terror de la tradición afgana con las mujeres

Vive inmersa en la pobreza de Pul e Charkhi, un pueblo de Kabul. 

Tiene 37 años, cinco hijos y se hace llamar como “la madre de Spengul”. ¿Quién es Spengul? Su primogénito, tal como la tradición lo indica.
 
Ella fue obligada a concebir matrimonio a los 7 años con un hombre de 20 y todavía lo recuerda con dolor.”Era una niña. ¿Cómo iba a ser feliz?, ¿cómo una niña sin su madre y sin su padre puede ser feliz en una casa extraña?”, se preguntó.
 
Pero su terrible historia continúa: a los 13 tuvo a su primer hijo y como no tenía las herramientas suficientes para su supervivencia, el niño falleció a los cuatro meses.
 
Además, ella sufrió problemas físicos.
 
“No quiero que mi hija sufra las mismas limitaciones y problemas que yo. Quiero que se case cuando sea mayor, no durante su infancia”, le reveló angustiada al Huffington Post.
 
Mas allá de la situación vivida, la mujer afirmó: “Me alegro de tener a mis hijos. Así es. Si no, no habría felicidad en mi vida”.
 
Hoy vive por ellos: lava pasas de uvas y recibe el dinero equivalente a un dólar para darles de comer.
 
Y aunque no siempre alcance para dale de comer a sus hijos, ella sueña: “La mayor ambición de mi hija es tener un cuaderno y poder escribir en él”.
 
Si bien hay una ley que lo penaliza desde el 2009, el matrimonio infantil está aceptado como un estilo de vida.
 
Fuente: mundotkm

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