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Domingo 17 de Enero de 2016

El síndrome de indefensión ante un conflicto

Cada vez que estamos frente a una desgracia, buscamos saber cuál es su origen. "¿Por qué me pasa esto a mí?", nos preguntamos.

Cada vez que estamos frente a una desgracia, buscamos saber cuál es su origen. "¿Por qué me pasa esto a mí?", nos preguntamos. No importa el pasado, ni la causa, ni la explicación, ni el porqué; lo que importa es que nuestro mañana será mejor que nuestro presente.
En la mayoría de los casos, a las personas que atraviesan una dificultad se les despierta lo que se conoce como el "síndrome de indefensión". Fue descubierto por un psicólogo norteamericano llamado Martin Seligman. Este consiste en que cuando uno trata de hacer algo varias veces y no puede, surge en su interior el sentimiento de indefensión. Quien se siente indefenso frente a sus circunstancias va por la vida repitiendo: "No puedo".
En una oportunidad, una maestra les entrega una hoja a sus treinta alumnos y les anuncia: "Tienen que armar tres palabras con estas letras. El primero en armar una palabra, levante la mano". La mitad de los alumnos levantaron la mano porque armaron la primera palabra pero la otra mitad, no. Lo mismo ocurrió con la segunda y con la tercera, solo la mitad de treinta alumnos levantaron la mano enseguida. Al final, la maestra les dijo: "¿Saben qué sucedió aquí? A este grupo le di palabras fáciles y a este grupo le di palabras difíciles con muchas consonantes, no había manera de que pudieran armar una palabra". Resulta interesante el hecho de que el primer grupo debía armar tres palabras fáciles y el otro, dos palabras difíciles y una fácil.
La tercera palabra era la misma para los dos grupos pero los alumnos que tuvieron dificultad en las dos primeras, al llegar a la tercera estaban bloqueados y pensaban que no lo lograrían. Tenían el síndrome de indefensión.
A todos nos ocurre, a algunos más que a otros: sentimos que no somos capaces de realizar una tarea una, dos, tres veces y nos ataca este síndrome. Hay personas que no pudieron prosperar en la vida, o que no pudieron formar pareja y se quedaron solas, o que no tuvieron la posibilidad de estudiar; entonces cuando se encuentran en presencia de algo fácil, se les activa el chip que tienen incorporado en su mente que les dice:
"¡Vos no podés hacer eso!" Y se sienten completamente indefensos e incapaces.
¿Es posible ser libre de este síndrome? La respuesta es sí. El primer paso es encontrarme a mí mismo y saber quién soy. ¿Cómo te ves a vos mismo? ¿Te ves bien y nada más? ¿O te ves alcanzando tus sueños? Si no lo has hecho hasta ahora, comenzá a creer en vos porque la fe es una manera de ver, pero no con los ojos físicos, sino en el espíritu. Y todo lo que veas invisiblemente luego tus ojos lo verán visiblemente. Es como el arquitecto que hace el plano de un edificio que todavía no vio físicamente, pero ya vio con los ojos de su espíritu lo que construiría.
Un buen ejercicio consiste en verte a vos mismo alcanzando tus metas y convirtiendo en realidad tus sueños, aun los más osados.
Pensá que el próximo año será mejor que el que se fue. Estás hecho para ir por la vida de logro en logro, de desafío en desafío. Tal vez, tus experiencias pasadas no fueron las mejores, pero hoy es posible ver lo que antes no veías y hacer lo que antes no hacías.
¡Sé libre de toda indefensión! (Por Bernardo Stamateas). 

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