Deportes
Miércoles 05 de Enero de 2011

El Millonario y el Xeneixe comienzan hoy los trabajos sin refuerzos

Sin caras nuevas y con un presente a mejorar de inmediato, ambos equipos arrancarán la preparación de cara al próximo Clausura. Mientras Falcioni aguarda por sus pedidos, López recortó el plantel "millonario"

Será hoy la puesta en marcha de una nueva ilusión para Boca y River, los dos más grandes de la Argentina que pasan un momento complicado desde lo futbolístico y necesitan, con imperiosidad, ganar un título para sanar las heridas. Con muchas tratativas en el mercado de pases, pero sin ningún refuerzo, los entrenadores deberán rebuscárselas para aguantar una presión que va en alza.

Julio César Falcioni, flamante entrenador “xeneize”, espera y desespera. Mientras pide por refuerzos, los directivos aún no pueden satisfacer sus gustos. El más próximo en llegar es Leandro Somoza, quien esta semana podría definir su incorporación. Con el jugador está todo arreglado, al igual que con el Villareal –dueño del 50% del pase–, sólo resta definir un par de detalles económicos con Vélez.

Mientras pide por Oscar Ustari, quien podría ser puesto en negociación sería Cristian Luchetti, a quien intentarán “canjear”, más una suma de dinero arriba, por Walter Erviti, el deseo máximo de Falcioni. La negociación, a esta altura, está desvanecida, aunque los dirigentes de Boca sueñan con despertarla y hacerla caminar. Además, pelean por Darío Cvitanich y planean ofertar por Pablo Guiñazú si finalmente no llega a buen puerto lo del zurdo de Banfield. Uno de los mejores refuerzos puede estar en la propia cocina: Juan Román Riquelme. Está claro que con el enganche en buena forma, el equipo es otra cosa.

Por el lado de River la cosa no varía demasiado, aunque Juan José López sí tiene algo decidido: los jugadores que no continuarán en el club. Mauro Díaz, Maximiliano Coronel, Josepmir Ballón, Rodrigo Rojas, Leandro Caruso y Daniel Vega no serán tenidos en cuenta. Además, quieren negociar a Diego Buonanotte, para que despeje su cabeza y vuelva a su mejor nivel bien lejos de la Argentina. El Málaga podría ser su destino. Por Ariel Ortega no hay nada claro. Si está bien y se compenetra con el trabajo, estará presente a lo largo del Clausura, de lo contrario, será una baraja menos para el entrenador.

En cuanto a los refuerzos hay mucho ruido y pocas nueces. Los dirigentes parecen más desesperados en sacarse jugadores de encima que en focalizarse en cómo traerlos. Caído el pase de Rogelio Funes Mori al Benfica, las arcas del club viven épocas de vacas flacas y las compras parecen utópicas. Por eso, el nombre de Diego Rivero es un de los pocos que hoy corre con alguna chance. Sin lugar en San Lorenzo, “El Burrito” podría llegar, aunque los dirigentes del “Ciclón” lo tasaron en tres millones de dólares. Será complicado conseguir un préstamo, salvo que entren jugadores en la negociación o aparezca el "milagroso" grupo empresario.

Así está el presente de los dos gigantes dormidos de la Argentina. El rumbo continúa siendo incierto para los equipos. Necesitan con urgencia pelear cosas importantes. Para eso, Falcioni insiste con el pedido de refuerzos, mientras López, crudo y real, piensa más en zafar del descenso que en el pelear por el título. El largo camino del Clausura arrancará hoy, los resultados se verán en un tiempo, pero algo está claro: ninguno puede volver a fallar.

Infobae

Comentarios