País
Lunes 10 de Enero de 2011

El mendocino ligado a la causa de medicamentos también está vinculado a medios y a carapintadas

El empresario mendocino, Raúl Olmos, ligado a la UOM y la investigación de los remedios truchos, tiene una pata en el negocio mediático como socio del dueño de Canal 9 en Mendoza. El contrato a una empresa de seguridad “carapintada”.

Poco tiempo después de adquirir el Diario Crónica, en 2005, el grupo económico regenteado por el empresario Raúl Olmos comenzó a ver con buenos ojos desembarcar con ese producto en Mendoza, de donde es oriundo el clan familiar que domina el periódico porteño. 

En esa estrategia entraba como socio el empresario de medios de la provincia Sigifredo Alonso, dueño de Canal 9, LV 10 y el diario El Sol, entre otros productos mediáticos. 

Después de la compra del diario Crónica  por parte del Grupo Olmos a su fundador Héctor Ricardo García, fue nombrado gerente el gremialista mendocino Roberto Picco, actual secretario general del Sindicato de Prensa de Mendoza, y comenzó una negociación con el clan Alonso. 

El plan conjunto contemplaba la instalación conjunta entre los grupos empresarios de una máquina rotativa para imprimir diarios. En la misma se harían El Sol y Crónica, además de algún otro periódico que pudieran sumar al plan con el objetivo de minimizar costos para cada socio. La estrategia se retrasó en la ejecución, entre otras cosas porque Olmos y Alonso no pudieron convencer a un tercer inversionista, pero aún sigue en pie.

El plan se completaría con una asociación de las empresas participantes en la distribución de los respectivos medios. Así, se planeaba que Crónica saliera gratis en Mendoza como un suplemento de El Sol, mientras que el matutino de menos tirada de la provincia sería un suplemento de entrega gratuita que acompañaría a Crónica en Buenos Aires.

En los últimos días, según revelaron fuentes del sector a este diario, habría existido una movida de Crónica por conseguir un representante comercial en Mendoza, con la idea de vender pauta publicitaria de cara al presunto desembarco directo del diario porteño en Mendoza. Ya estaría el elegido para esa función, por lo que se entiende que el plan de instalar una rotativa conjunta está vivo y cercano a concretarse.

En el último tiempo, se pudo corroborar la alianza estratégica entre el Grupo Olmos y Alonso con sólo comparar las líneas editoriales de los medios de uno y otro conglomerado de empresas. Los diarios Crónica, El Atlántico, de Mar del Plata, y Buenos Aires Económico (BAE), propiedad del grupo Olmos, reprodujeron en generoso espacio notas y fotos publicadas un día antes por El Sol, que tenían vinculación directa con un ataque encarado por los medios de Alonso contra la competencia en la provincia. Ninguna de las publicaciones está en el Instituto Verificador de la Circulación (IVC), organismo que le dice a anunciantes y lectores cuántos ejemplares circulan.

De esta manera, los dos diarios porteños y el marplatense intentaron nacionalizar un tema de estricto orden mendocino. La campaña no repercutió más allá de las páginas de los medios del grupo Olmos, a pesar de la grandilocuencia con la que fue presentada.

Cuenta pendiente con Aldo Rico
Tiempo atrás, además, Raúl Olmos, el jefe del holding familiar, contrató a una agencia de seguridad que es propiedad de Aldo Rico, ex militar carapintada, ex intendente de San Miguel y actual candidato a conducir otra vez ese municipio del Conourbano Bonaerense. Un allegado a Rico confirmó a UNO que la relación entre el militar devenido en político y el mendocino dueño de Crónica no terminó bien.

El carapinada terminó la relación porque el empresario no le habría pagado lo convenido. Entre los trabajos de seguridad brindados por la agencia de Rico estaba acompañar a Olmos en sus viajes a Mendoza, adonde por seguridad, suele atender sus citas, incluso las familiares, en un espacio de la aeroestación Francisco Gabrielli. También Alonso habría recibido custodia en alguna oportunidad de parte de la seguridad que Rico le brindaba a Olmos, aunque esta versión no pudo ser confirmada.

En el origen está el "Loro"

Si bien la mayor acumulación patrimonial del Grupo Olmos se produjo tras la muerte del sindicalista Lorenzo Miguel, el vínculo que estableció el contador Raúl Olmos con el mítico secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica y de las 62 Organizaciones Peronistas fue clave para la primera puntada del tejido de empresas que luego consolidó este holding familiar.

Miguel le abrió las puertas de las regionales más poderosas de la UOM a la gerenciadora de salud de Olmos. El mendocino cerró con él la administración de la cobertura de salud de los metalúrgicos, un negocio que se agrandaría después de muerto el dirigente peronista.

Al morir Lorenzo Miguel asumió Antonio Caló al frente de la UOM y la obra social cambió de nombre de OSPIM a Forjar Salud. En la transición, la gerenciadora del Grupo Olmos agrandó su negocio, entre otras cosas por el acceso a subsidios del Estado Nacional.

Por Javier Polvani

Comentarios