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Jueves 04 de Febrero de 2016

El gobierno de Al Asad se anota una gran victoria sobre Al Qaeda

El mismo día que las tropas gubernamentales recobraron dos pueblos norteños en medio del conflicto que padece Siria suspendieron las conversaciones de paz en Ginebra.

La Organización de las Naciones Unidas anunció ayer la suspensión hasta fin de mes de las conversaciones de paz que buscan poner fin al sangriento conflicto que padece Siria desde hace ya casi cinco años, horas después de que el Ejército sirio se anotara una gran victoria sobre rebeldes de la red islamista Al Qaeda en el norte del país.
El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, anunció un receso “temporal” en las negociaciones de paz para Siria en Ginebra y que las conversaciones se reanudarán el próximo jueves 25.
“Entramos en una pausa temporal. Esto no significa el fracaso de las negociaciones. Las dos partes han insistido en que quieren empezar a conversar”, afirmó De Mistura.
El anuncio coincide con una gran ofensiva del Ejército del presidente Bashar al Asad sobre la norteña ciudad de Alepo apoyada desde el aire por bombardeos rusos, con la que el gobierno consiguió romper ayer el asedio de la filial de Al Qaeda en Siria, el Frente Al Nusra, en torno a dos localidades chiitas.
La pausa se declara cinco días después de la apertura de las conversaciones, de dos reuniones de trabajo del mediador con la delegación del gobierno sirio y otras dos con los representantes opositores.
En ningún momento las delegaciones aceptaron acudir al mismo tiempo a la sede de la ONU en Ginebra, donde las negociaciones indirectas debían tener lugar.
“Las conversaciones no serán significativas a menos que se produzcan resultados tangibles para el pueblo sirio”, dijo De Mistura después de una reunión de más de tres horas con la delegación de la oposición en un hotel de Ginebra.
De Mistura recordó que estas conversaciones debían avanzar en paralelo con la aplicación de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU referida al cese de bombardeos indiscriminados, la entrada de ayuda humanitaria a zonas sitiadas y la liberación de prisioneros.
“Desde el primer día estaba claro que no estábamos dispuestos a conversar por conversar”, comentó, tras reconocer que no hubo progreso desde que se lanzó este nuevo proceso diplomático.
Por ello, el mediador de la ONU en estas conversaciones pidió que los países implicados en la crisis siria —de Occidente y del mundo árabe que integran el llamado Grupo Internacional de Apoyo a Siria— “hagan más” y utilicen su influencia en las partes para que se den progresos cuando el proceso se reanude.
“Esto no es un fracaso, porque las partes vinieron (a Ginebra) y se quedaron”, insistió.
El anuncio de Mistura llegó horas después de que el Ejército sirio rompiera el cerco a dos localidades chiitas sitiadas desde hace años por facciones armadas al norte de la ciudad de Alepo y cortara la última vía de suministros desde Turquía que usaban los insurgentes que operan en esa zona del norte del país.
Después de más de tres años de asedio del Frente al Nusra, filial siria de Al Qaeda, y sus aliados, los soldados rompieron el cerco alrededor de los pueblos de Nubul y Al Zahra, anunció la agencia de noticias estatal siria Sana, que citó fuentes sobre el terreno.
La agencia de noticias precisó que los soldados han interrumpido la línea de aprovisionamiento de los insurgentes desde el territorio turco hasta la aldea de Mayer.
El lunes pasado, el Ejército inició una ofensiva en el norte de Alepo, donde ha recuperado el dominio de varias localidades, como Dueir Zeitun, Tel Yabin, Hardatanin y Marasta al Jan, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
La ONG con sede en Londres señaló que durante este ataque los efectivos gubernamentales, que han estado respaldados por la fuerza aérea de Rusia y milicianos sirios y extranjeros, se han enfrentado al Frente al Nusra y a otras facciones.
La aviación nacional y la rusa han efectuado unos 500 bombardeos y han arrojado decenas de barriles de explosivos en el área de los enfrentamientos desde hace dos días.
En esta batalla han fallecido al menos 60 combatientes de grupos opuestos al gobierno sirio y 26 soldados y milicianos progubernamentales, de acuerdo con el recuento del Observatorio SIrio.
La ONU informó ayer que tres trabajadores humanitarios murieron en un ataque aéreo en las inmediaciones de la ciudad siria de Alepo.

Rusia no cesará su intervención militar

Rusia dijo ayer que no cesará su intervención militar en Siria hasta haber vencido a los “terroristas”, una respuesta implícita a Estados Unidos y Francia que pidieron el fin de los bombardeos contra la oposición coincidiendo con las conversaciones de paz en Ginebra.
“Los bombardeos aéreos rusos no se detendrán mientras no hayamos realmente vencido a las organizaciones Estado Islámico y Frente al Nosra”, el brazo sirio de Al Qaida, declaró el jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, durante una visita a Omán.
“No veo por qué estos bombardeos deberían cesar”, agregó, citado por la agencia Interfax.
El ejército ruso lleva a cabo una campaña aérea desde el 30 de septiembre que permitió al ejército de Al Asad avanzar sobre el terreno, tras más de cuatro años de guerra civil.
El secretario estadounidense de Estado, John Kerry, y el jefe de la diplomacia francesa, Laurent Fabius, abogaron el martes porque Rusia detenga los bombardeos contra la oposición siria.
El Alto Comité de Negociaciones, una vasta coalición de opositores políticos sirios y de grupos armados, reclaman también el fin de los ataques rusos desde la apertura el lunes en Ginebra de negociaciones indirectas de paz bajo la égida de la ONU.
“Ha aparecido gente caprichosa (en el seno de la oposición siria), que empieza a tener exigencias que no tienen nada que ver con los principios” que deben regir las negociaciones, agregó Lavrov.
El emisario de la ONU Staffan de Mistura intentará en Ginebra reactivar las negociaciones, amenazadas precisamente por el avance sobre el terreno de las fuerzas de Asad gracias a los bombardeos rusos.
El martes, la oposición acusó a Bashar Al Asad y a Rusia de amenazar las conversaciones de paz con el incremento de los ataques en Homs y Alepo, y exigió la aplicación de las decisiones del Consejo de Seguridad referidas al acceso de ayuda humanitaria.
En ese sentido, un convoy de asistencia, organizado por el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja Siria, entró ayer a la ciudad de Muadamiya al Sham, ubicada al suroeste de Damasco y sitiada por las fuerzas del gobierno desde 2012, pese a la firma de un acuerdo de reconciliación entre los grupos armados de su interior y las autoridades sirias al año siguiente.

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